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viernes, 6 de julio de 2012

Sábado 30 de junio de 2012


YO LA MIRABA

Yo la miraba,
cuando salía a caminar sin horas
y se perdía en los umbrales
que abrazaban la ciudad dormida.

Sus piernas,
respiraban de la esencia del asfalto,
iban recorriendo cada pequeño lugar
del horizonte hasta desaparecer.

Sus manos,
bellas e inmortales,
me decían al oído
que volver,
era cuestión del tiempo
y, que llegar,
una necesidad.

En sus ojos,
se podía ver el mundo,
los átomos transparentes
que llenaban de palabras la soledad.

Yo la miraba,
y, así,
fue imposible encontrarla.

LEANDRO BRISCIOLI

LATIDOS INOLVIDABLES

(A la Selección española por su segunda Eurocopa)


Los cimientos de las calles han vuelto a vibrar.
La euforia recorre el subsuelo
por las arterias de la gran España.

Latidos inolvidables,
sembrados de alegría, para las almas,
que la roja, alimenta con ritmo e ilusión.

Los invencibles, les llaman, pero la fuerza de la sangre
esta vez, no viene de la guerra o de la muerte,
esta vez, el color de la sangre fecunda los corazones,
abre las puertas del amor y riega, por ramificadas venas,
todos los rincones de una España que no se rinde.

Fortalecida, inyecta de virtudes color pasión,
unida por la palabra, la gente se viste de rojo carmesí,
y torea, con capote rojigualda, a los monstruos adinerados
que fingen su poder desde las alturas.

Gracias por la prolongación infinita del deseo,
gracias por sentir los colores de una bandera vuelta a renacer,
por el fervor de la juventud extendida al universo,
por la templanza necesaria de seguir cabalgando hasta el final,
gracias, queridos, por hacer, de vuestro trabajo, un triunfo para todos.

Magdalena Salamanca

YO LA MIRABA

Iba de blanco y estaba en el centro
de veintidós miradas triunfantes.

Animal de vida terrestre y alto vuelo,
era también presa fatal de sus redes,
su pólvora de pelotón de fusilamiento.


Antonia López


YO LA MIRABA

Y su mano recorría pergaminos,
como abejas ataviadas de palabras
que engendran un nuevo néctar
en el límite donde se bifurcan los senderos.

Abigarradas figuras tentaban, con alguna suerte,
el crepitar de mi goce, acompañando
el vuelo silencioso de la especie extraviada,
que, presta a buscar su refugio, imaginó el otro límite,
donde las piruetas dibujaban el aire.

Paloma Benito

Sábado 23 de junio de 2012


TODOS NOSOTROS

Abrimos las puertas
bajamos hasta donde el mar espesa sus orillas
y allí cantamos.

La soledad de un silencioso mar
se transforma en habitáculo generador de voz.

Todos nosotros al unísono
habitando cada particula de nuestra piel,
corales bañados por el canto.

Cruz González Cardeñosa
Taller: Sábados 17:00 h

TODOS A LA VEZ
Levantadas las lomas del futuro jergón,
se acomoda una lona, cuadrada y encerada,
penetrada por una trama de cuerdas tensoras
que alargará el ábside generando una estrella.
Cada punta persigue su estaca sembrada en la tierra,
los braceros investigan la postura del sol,
y forjado el equilibrio, todos a la vez,
estirando los vientos
darán vida a una carpa, guarida de juventud,
alianza de amores sin dobleces,
cota que acarició el alma de quien hoy declama.


Ana Velasco
Taller: Sábados 16h.

TODOS A LA VEZ

Como si llevara una frase
que me golpeara en el pecho,
de la que no me advierten
las autoridades sanitarias,
todos los peldaños a la vez
escalonan mi cansancio.

Todos los pasos dados a la vez
desmoronan mis sueños,
como si una frase en un cartel
en el último escalón me anunciara:

“Se prohíbe la entrada”


Antonia López

TODOS NOSOTROS

Es como una palabra ardiendo
que puede quemarte la piel,
para hacer con las cenizas
juegos con tu nombre.
Que puede cortar tus extremidades
y dejarlas caer como migajas
para los buitres mellados.
Como el eco arrancado
de las heridas de la noche,
cuando no queda sangre en sus pupilas.
Salvo que tengas la templanza de las alas,
que se abren sin saber si volaran,
y puedas entonces
dejar de pertenecerte.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00

SE MATA SOLO

Desde el cielo,
se agiganta el despertar de los leones
y, en una fracción de segundo,
se descontrola todo,
gritos desesperados de madres
pidiendo clemencia a los reyes
que manejan este cuento,
pasos que retroceden en un silencio hostil,
voraces depredadores del desierto.

En la cúpula,
dictan una sentencia innecesaria
donde lo humano no esta permitido
y sólo sirve una verdad decorada de llantos,
fantasías y descontrol.

Debajo de algún suspiro olvidado,
viajan a velocidades extremas,
la razón de infortunio
y la hermosa pólvora de los cobardes.

Sin saber en que punto del cuento me encuentro,
trato de buscarte en los rincones sagrados
que los dioses me tienen reservado,
por las dudas, que mañana decida volver a respirar.

Me retiro de la poesía decía,
y era tan absurda su desconfianza,
que fue ahí, donde me di cuenta,
que el hombre se mata solo,
sin ayuda de nadie.

LEANDRO BRISCIOLI


TODOS A LA VEZ

Me pides que anochezcan mi labios
y me pierdo en los tuyos
como si bebiéramos de tu boca, todos a la vez.

Si fuera mortal te lo agradecería,
porque en estos últimos años
sólo tu perfume rozó la muerte.

¿Te responden mis lágrimas?
o debo avisarle a mis ojos que ya no estás,
el paraíso vendrá a confundirme por las noches,
querrá leer las líneas de mis manos,
pero no se dará cuenta,
que las líneas de mis manos
desaparecieron junto con vos.

Yo también seré puntual ese día.

Adrián Castaño
Sábado 16.00 hs

Sábado 16 de junio de 2012


LA NORMALIDAD

A la hora señalada,
ningún viento soplaba
en el puerto.

El tiempo barrió las palabras
que quedaron en el muelle.

El mar levó el ancla,
dejando como estela
un futuro de páginas.


Antonia López

LA NORMALIDAD

Veo papeles sobre la mesa
mientras humea una taza de café
y mi soledad acompaña esa fotografía
que nadie mira desde hace siglos.

No estás junto a mí ni tampoco a mi lado.
Eres un espejo de espaldas,
agujero negro reflejando la nada.

Rodeo los vertices del miedo
y agito los brazos
para descifrar los verbos.

Se instala en mi piel el tiempo.

Te nombro
y al mirarme en tus ojos
me reflejo.

Cruz González Cardeñosa
Taller: Sábados 17:00 h

LA NORMALIDAD

La soledad que mantiene estas 4 silabas,
te nombra con la mano,
porque tu cuerpo es cuerpo de proezas
y grandes puentes se estafan frente a tu figura.

¿No habrás tomado el pulso de la letra
para guarecerte de un futuro temprano?

Zigzaguean las miradas
y regalas flores a cada pulpito
Es tu mano corriendo por mi cuerpo,
es un sol atrapando la ceguera.

Ay ! el laberinto se desplomó
y estamos en todas partes.

Recorremos terrenos deshabitados
que han olvidado sus ojos
en unos paréntesis de farándula.

Somos el nuevo terreno,
esa tierra de pan
donde se pasea la normalidad de tu mano.

Clémence Loonis

LA NORMALIDAD

¿Cómo se puede explicar lo inexplicable?

Son las 11.00 de la mañana,
la justicia sube y baja entre la sangre de la gente,
los papeles aplastan las ilusiones
de uno y otros,
y aquellos a los que parece nada les importa,
siguen con sus ojos quemados,
tomando decisiones,
para convertirnos
en los escombros del precipicio.

¿Cómo se puede continuar si la locura lleva las riendas?
¿Cómo se puede volver si lo aparente te asfixia?

La guerra será entre nosotros,
a no ser que nos demos cuenta
que el enemigo no tiene rostro
y no soporta la normalidad.

Son las 12.00,
los silbidos atacan las paredes invisibles del desorden,
las cacerolas se golpean con el brazo de la desconfianza,
la música rodea los cuerpos y quiere gritar,
¿Por qué tenemos que pagar vuestra codicia?
¿Por qué disfrutas quitándome lo que no tengo?

No caeremos en tus trampas de barro,
en tus garras de veneno y de hiel.

Debes saberlo,
todos los días,
a cualquier hora,
son las 12.00 de la mañana.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00

LA NORMALIDAD

Cierra las compuertas,
el exterminio mece su canción
calculado en permanencia exacta
para que las entradas certifiquen el adiós.

Frunce le corsario su sonrisa al viento
emulando capacidad permanente
en batallas atlánticas robadas
con equidistancia a perfiles tallados en el mal.

La normalidad acecha imperceptible
como áspid, que silencioso se acerca y se aleja,
rítmicamente a un corazón
desangrado en horas, por su voz.

Magdalena Salamanca

EN ESTOS ESTADOS

Una luna sangra cuando aquel enjambre de víboras
se entretiene arañando su piel
con la sutileza de un reflejo hecho jirones.

Penetra la luz su mirada, haciéndola estallar
en inconfesables lágrimas,
mientras los estados oprimen con devoción.

Virgen de letanías y madrigales, quiso alcanzar el cielo
en un parapente herido, sin palabras que pudieran
sostener la caída. Abierta, como acueductos,
a la pócima que emanaba desde el abismo.

Paloma Benito

LA NORMALIDAD

La normalidad nace de las sombras con su propia luz,
viene y va desde el canto de las sirenas
hasta el río empedrado,
donde tu piel color magenta
revienta toda frialdad a su alrededor.

Tiene la ternura de la palma de mi mano sobre tu vientre,
la violencia de los pájaros volando sobre tu tumba,
la pasión de un Cristo en un cuadro de Dalí.

Lo normal sería que te cuente de mi amor
pero sólo es normal si tu voz desespera sobre manos
cuando te acaricio, cuerda rota, en tu dulce bemol.

Adrián Castaño
Sábado 16.00 hs.

Sábado 9 de junio de 2012


UNA FLAQUEZA DEL CEREBRO


En línea recta, más allá de la telúrica simpleza de la agonía
que proclama hombros encogidos y cabeza ligeramente inclinada,
sin contemplaciones ni preguntas que me interroguen,
con los nudillos bien afilados y el báculo ofrecido al universo,
fortalezco mis piernas con repeticiones constantes de palabras
que sin dudar, destruyen una flaqueza del cerebro.

Maltratada y perseguida por el odio y el amor,
desobedezco las canciones que desde la cuna
mecieron con intransigencia, un lamentable aviso de debilidad.
Ciega y malherida por cada colibrí que quiso ser tenor en mi vida,
testifiqué ante altos tribunales la codicia, recé por la paz,
sin embargo, la batallas no cesaron nunca, hasta hoy.

Hoy aquel prodigioso gesto maternal, aquella caricia casi incestuosa,
toman distancia de mí alma, por decisión propia.
Separo al espanto de mis hermosos ojos color paraíso
y aprieto entre mis manos flores nuevas de intensidad diversa,
y vuelo, hábilmente, sin las cadenas del “no puedo”
en un mundo que se abre al regazo de la poesía.

Magdalena Salamanca

UNA FLAQUEZA EN EL CEREBRO

Con las manos partidas por tantas raíces que no duermen,
se abrieron los pensamientos en olores desteñidos
y algunas ideas atravesaron corazones maniatados
a la columna donde cada palabra lloraba dos veces.

Entre números imaginarios, la elipse seguirá su curso,
expandiendo fábulas, con la carne pudriéndose de lealtad.
No fue más que una flaqueza en el cerebro, ante la esperanza
de nacer entera, frente a las sombras, para tatuar otros cielos.

Paloma Benito

EN ESTOS ESTADOS

En estos estados:
cuando la noche se abre,
y una lámpara parece
atravesar tu pecho,
algún libro también se abre
a su misterio.

Pero yo no veo nada,
todo me lo cuentas tú.

Antonia López

Sábado 26 de mayo de 2012


TENGO QUE IR A UN LUGAR

Tengo que ir a un lugar,
antes de que los augurios me revelen
la encrucijada del fin de cada día,
antes de que mi sombra se tienda
bajo el verde enlutado del ciprés.

Siento que el tiempo a mi espalda
es un filamento de flor incandescente,
gusano de luz que guarda, todavía,
el calor de mis huesos.

Antonia López

TENGO QUE IR A ALGUN LUGAR

Me desperté con los estornudos del zócalo,
hasta los muros andan impregnados de frio, me dije.
¡Cuanto dura este invierno!
Nidos grises han dragado los ojos de la multitud
y no se trata de un ensayo de ceguera,
todos firmamos para que nos sacaran los ojos.

A ciegas, solo escucho las estructuras metálicas
que se susurran la inestabilidad de la péndola.
Tengo que irme a algún lugar
para sentir el rayo del sol encalando las traviesas.
El poema me envió al rincón de los presentes
donde dispuse el equipaje con el salto de las páginas.

Ana Velasco
Taller: Sábados 16h

ME TENGO QUE IR A UN LUGAR

Nadie abrochó al viento y tus palabras se van del revés.
Relatan abruptas relaciones y lanzan ideas
para verter substancias y encapuchar mandíbulas.

Veo tu grito levantarse a mi lado
y es otro cuerpo que balancea su oxigeno.

Hay paisajes envolventes que inmovilizan tus ojos,
siluetas taciturnas que duermen su sangre
y refugian tu amor en un solo corazón.

Qué cómico es navegar hoy con un solo movimiento,
con ese atardecer que levanta cada nada
disfrazando la penosa exactitud.

Lanzaré promesas para que me des la mano.
Tengo que ir al próximo tren
espero tus hemisferios amputándome la certeza.

Clemence Loonis

ME TENGO QUE IR A UN LUGAR

Ni la savia de aquella rosa, deshaciéndose en honores,
pudo libar tu corazón hasta convertirlo en trofeo de la liebre herida.

Valientes juegos se encaramaban sobre el tamiz de bengala,
recorriendo los hilos que se abrían entre tu goce y mi deseo.

Sobre el trébol , la ilustre mirada del topo
imaginaba auroras en tu destino inerte,
y yo, ajena a las circunvalaciones de tu alma, me fui a un lugar
donde las luciérnagas alumbraran mis pasos frente a la nada.

Paloma Benito

HE TENIDO QUE IR A UN LUGAR

He tenido que ir a un lugar,
donde las palabras están descoloridas,
y los juegos de los parques
tienen trajes de silencio y espera.

Un lugar donde el toque de queda
puede ahogarte si el baile no es oportuno
y el plástico cubre tus manos.

He tenido que nacer varias veces
para poder volver.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00

ME TENGO QUE IR A UN LUGAR

Dispensarios de holocaustos trenzados por pletóricos atardeceres
enmudecen la sombra de las nubes proyectada sobre mis manos.

No entiendo el idioma de las conmueve, ellas son solas y convergentes,
son la lentitud y la huída, plataformas de teclas cósmicas
enraizadas en extensos plenilunios detenidos en la garganta.

A veces, piden libertad, y sus pulsaciones se detienen en sinuosas pausas,
en poderosas onomatopeyas silenciadas por el asombro.

La tez de sus nudillos entreabre la articulación labial de un grito
que reverbera como embarcación taciturna, templada por su marcha.

Otras veces, piden constancia, y la caricia de las letras florece
en primavera, cual displicentes calibraciones contagiadas de verdad,
como fulminante y elocuente consagración de la locura.

Ella abraza la dimensión del infinito con tan sólo diez dígitos
que se escriben en prosaicos decibelios, ensordeciendo toda ceguera.

Quizá el amor, albergue alguna salud en este ávido peregrinar
de parpadeos rítmicos, donde lo desconocido, se hace bandera.

Psicoanalista Magdalena Salamanca

Sábado 12 de mayo de 2012


VAMOS CONSTRUYENDO EL CIELO CADA NOCHE A TRAVÉS DEL OSCURO PALPITAR

Ataviados de dioses y de negros, conducen al rebaño
por la colina apuntalada, con el rostro prendido de hojarasca
y sin formas que ahuyenten a los lobos.

Ellos avanzan, disimuladamente, hacia el abismo de la noche,
nos miran construyendo el cielo, a través del oscuro palpitar,
con los vasos derramados de gélidas cifras, asaltando la coartada de la verdad.

Hemos implorado que no nos devoren del todo, que, entre colmillo y colmillo,
una tregua rompa este ruido que arranca nuestros oídos de sus amapolas,
en el plácido aljibe donde canta la corola de un recién nacido.

Hemos prestado la angustia de nuestra boca, a un cielo que caerá
en el mismo instante en que el suelo componga sus pedazos,
con los dientes endurecidos como penas y la lava exhalando por venir.


PALOMA BENITO

VAMOS CONSTRUYENDO EL CIELO CADA NOCHE,
A TRAVES DEL NEGRO PALPITAR.

Ahora la tarde libre esta libre,
las vocales se van al placer
a jugar como estrellas
y mi mano, en su grito posible,
construye el cielo cada noche.

Años y figuras alertadas
convocan un “ven conmigo”.

Quien lleva el nombre de conocerte
me acompaña como adversario en mi alma.

El hambre se acuchilla,
sólo se extiende el martillazo que escucha
la diferencia,
cada gravitación con su dosis de amor.

La velocidad me ha dado en pleno corazón
y mi historia se cuenta con los dedos.
Un viejo alambre aparta las estrellas
cuando les duelen la esperanza.

Se dibujan los escalofríos buscando un trampolín
pero esta la tierra y nadie contesta.

A solas con los sonidos,
aparté la primera persona
y me caí en medio de la atmósfera.

Somos ese chasquido en los dedos de todos
y el plato esta vacío;
mi pan absorbe la lejanía de cada día.


VAMOS CONSTRUYENDO UN CIELO

Vamos construyendo un cielo
lejos del vuelo bajo del cuervo,
con la profundidad del carbón,
con lo que tenemos más a mano,
nuestras propias manos.

Con la constelación azabache
del toro, que comparte silueta
con el algodón de las nubes,
vamos construyendo un cielo
a través de nuestro palpitar.
Antonia López

VAMOS CONSTRUYENDO EL CIELO CADA
NOCHE A TRAVÉS DEL NEGRO PALPITAR

En ese abismo donde late el miedo,
las dudas redoblan las campanas.
Encrucijadas y sortilegios
sombras negras atadas al raso de la noche,
aúllan en un nuevo amanecer.
El llanto agónico,
de una noche de verano
se duerme en el aliento de un nuevo palpitar.

Montserrat Gómez Plaza

VAMOS CONSTRUYENDO EL CIELO CADA NOCHE A TRAVÉS DEL NEGRO PALPITAR.

He unido renglones de cielo en abisales zumbidos otoñales
desatada de soliloquios amanecidos en algún escritorio:

Corren tiempos de cautela para las almas más pletóricas.

He pactado sonrisas con sauces llorones y lagrimales hambrientos
y la noche consternada en estremecimientos casi humanos
ha cerrado paso a las estrellas, para los ojos del mundo.

Vamos construyendo el cielo cada noche a través del negro palpitar
creando claudicaciones desde cadalsos barnizados de oro,
la horca ha sido tallada a mano por los doctos del amor.

Pinceladas como vientos que se dibujan en la memoria
disipando tentaciones virginales sentadas de la derecha del padre,
al costado de un futuro escrito en idiomas esperpénticos.

Hay tumbas que se iluminan entre los esqueletos más nobles
hay cementerios de hombres deambulando calles de ilusión,
hay vísceras reverberando sonidos de una sed insaciable.

Siempre hay un hay que gime alzamientos de algún placer desconocido,
siento el aullido de la muerte en cada palabra, en el ciego resorte de un milagro,
hay millones de versos arrodillados que claman un instante de piedad.

Magdalena Salamanca

VAMOS CONSTRUYENDO EL CIELO CADA NOCHE, A TRAVES DEL NEGRO PALPITAR.

Vivo en una ciudad,
donde las alcantarillas alargan su mano
y lloran de un ala los pájaros,
y el cielo por no mirar
finge no habernos conocido.

Vivo en una ciudad
donde el latido mueve los ojos de lo eterno,
donde el aire es pesado y gris,
donde la casa es una guarida.

También vivo en una ciudad,
de calles como versos,
donde la gente habla
y el futuro aún respira.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00

NO PASA NADA

Caminando sobre un asfalto gris,
veo los árboles caer
en los bordes rompientes del destino.

Cada paso
es una pequeña situación desesperada
que me conduce a la sagrada oscuridad,
el reino por excelencia de la locura.

Trato de no pensar,
de no ver mas allá de mis ojos,
y me dejo llevar por ese hilo sangrante e infinito
que me conduce al final de mis mañanas,
ese lugar sin sonido que aturde mi corazón.

Al llegar me digo:
no pasa nada,
algo tiene que morir,
para que algo pueda nacer.

Leandro Briscioli


VAMOS CONSTRUYENDO EL CIELO CADA NOCHE A TRAVÉS DEL NEGRO PALPITAR

A Eduardo y Laura

Voy sacándole punta a las balas
con las que disparar a la muerte,
pero el negro cielo no espera y se ilumina
con la llegada de un nuevo, pequeño sol.

Debo aprender a convivir con los vivos,
ahora que todo se destruye
porque el infinito dolor de los ángeles,
fue incapaz de cortarle las alas
a estos padres del amor.

Mis manos pesan esta noche
tanto como las lagrimas derramadas de mis hermanos.
No conozco esa primera vez
pero siento un inexplicable vacío en mi sangre.

Las cuentas del rosario se caen mientras te rezo
y duermo para poder soñar ese abrazo
que tanto quiero darte, hermano querido.

Ahora, toca aprender a vivir, también con los muertos.

Adrián Castaño
Sábado 16.00 hs

lunes, 7 de mayo de 2012

Sábado 5 de mayo de 2012


NO PASA NADA


El mimo se levantó temprano para escuchar al mirlo,
sus huellas asomaban gélidas a través de las raquetas de nieve,
no era tiempo, sin embargo, para mañanas blancas.

El pudor raptaba el perfume del deseo,
mientras un gato negro ronroneaba erguido en su cabello.

Sangraban los adoquines,
no cabía escritura en los mudos renglones
las sílabas se diluían entre arena y oro
las vitrinas contenían destellos de espera.

Un sobresalto separó al cómico del sueño
indicándole que no era para tanto,
que los títeres crecen a cada instante
pero la eternidad no ha brotado y en tiempo de cerezas,
todavía quedan rayos para lucir carcajadas.

Ana Velasco


Taller: sábados 16h.

No pasa nada
No pasa nada cuando tus murmullos,
atraviesan los sonidos de mi piel,
las ecuaciones pierden sus incógnitas,
Y la ternura desborda su luz.
No pasa nada cuando una antorcha de versos
enciende la magia,
atrapando miradas enamoradas.
No pasa nada por temblar con un verso.


Montserrat Gómez Plaza

NO PASA NADA (a Guardiola)

Se desprenden acantilados de las cuencas de tus ojos
que, sin mediar palabra, alzan la mirada al horizonte
y proclaman con un grito, un instante de cordura.

La permanencia desciende de las cumbres más altas
y clama arrodillada un punto y seguido.

He oído el llanto lujurioso de la victoria con pausa,
el gemido hilarante de los hombres que te habitan
saltando entre gradas de ilusión.

La cautela eleva la nobleza hasta los habitáculos de Dios,
que, desde la tribuna de los ángeles, lamenta tu marcha.

Son millones de pasiones sumadas en tropel
las que albergan el vacío de una lágrima,
vuelta hacia delante del que, sin miedo, saber parar.

¡No pasa nada! La ilusión no muere entre los astros,
ve y tiende todos los triunfos en un diván de palabras,
quizá tu retorno, consiga dar ejemplo a la humanidad.

Magdalena Salamanca Gallego

NADA SUPO DE LA VIDA

Las campanas han perdido su alma y su brillo,
ya no suenan redobles de enhorabuena
ni ritmos fúnebres, doblando la tristeza de una viuda,
que nunca trepó por un verso de felicidad.

Se le escaparon los años, como las teclas extrañas a la armonía,
fundidas en negro, sin marfiles de plata engalanando
los mosaicos que trasgredieron su rostro.

Él abandona un suspiro, como sombra incrustada en su espalda,
a lo largo de un tiempo que jamás le perteneció.

Ella -disfrazada de otros- arrancará de su pamela una punta de vida,
convirtiéndola, con un falso truco, en un lugar imposible para soñar.

Paloma Benito

NO PASA NADA

Vuelve la sed a anudarse a mi garganta,
como si no hubiese bebido de los sueños.

Es esta luz del día la que me absorbe ahora,
para que sea trazo inmaterial en el recuerdo.

Antonia López

NO PASA NADA

Pinturas sobre el rostro de la luna
para inventar luceros que brillen
después que la lluvia ceje
en su empeño de agua.

Cruz González Cardeñosa
Taller: Sábados 17:00 h

NO PASA NADA

Despedida para Pep Guardiola
4/05/12

Fue hace cuatro años,
traías las fotos que todos guardábamos,
de un jugador,
abierto a una elegancia imposible.

Cuatro, el número con el que volabas
y nos hacías soñar.

Los que te conocían, aventajados,
adivinaban que encontrarías tu lugar.

Con la historia del club marcada en tus pupilas,
con tus maestros dirigiendo sin saber,
con el gusto por el juego y el decir,
ocupaste una posición en nuestra alegría.

Los que aman el fútbol,
te admiran,
por la exactitud en tiempo y espacio,
de las frases que con las que has ido haciendo,
una manera de vivir,
atado a un balón y a once versos
combinados más allá del sonido final.

Llegaste para
hacer grandes a los grandes,
para señalar, cuando alguien olvidaba,
que lo aprendido, puede morir en manos
de quien cree haber llegado.
Llegaste para
acompañar a los jóvenes que como tu,
deseaban construir un equipo,
casi sin importar los nombres que todos recordaríamos.

Gracias Pep, por el futuro.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00

NO HE VISTO NADA

Quiero encontrar el final del camino,
amarrarme sin piedad al horizonte,
hundirme ferozmente al abismo
que habita en el tic tac de las horas,
la locura exagerada del tiempo.

Recuerdo tus arrebatadas noches
donde tu voz,
se hacía carne en mis entrañas
y, yo, era el ladrón de tus suspiros,
esa gota derramada pidiendo perdón,
gritando desesperadamente
por alguna nueva razón de los vértices,
que viven en cada instante
donde la palabra y tu piel,
se juntan en esta nueva y vieja
canción de melodía.

Lo juro:
no he visto nada.

LEANDRO BRISCIOLI

lunes, 30 de abril de 2012

Sábado 28 de Abril de 2012




NO HE VISTO NADA

Si circularas por mis venas, mar adentro, descubrirías que,
en cada glóbulo, vive un demiurgo que succiona las palabras,
controlando su destino, más allá de nuestros huesos.

Haré como si no hubiera visto nada, pero, por debajo de estas pieles,
alguna inteligencia diminuta nos cambia de sintonía, agazapada entre las arterias,
mientras la ciudad huele a muerto y los jardines cubren
sus bocas subterráneas, ávidas de nueva sangre.

¿Se tornará violeta el fluido derramado, para engalanar los siglos,
antes de que caiga la última esperanza, ahogada entre sus propias perlas?

¡Silencio! Las perlas volverán a su reino y allí, los hombres se beberán el mar
para seguir caminando, como distraídos, repasando los bordes
de la silueta que dejaron sus huellas, en un triste pasado, que nunca duerme.

Paloma Benito


NO HE VISTO NADA

En el alboroto nadie me dijo que un agujero negro
se tragó la riqueza forjada, durante tres décadas, en la mina.

Que un sin provecho surcó los océanos para ponerles cintura.

Tampoco supe de la existencia de jardines frondosos
donde el dinero era sepultado en sacrificio del dios Acervo.

Me enamoré hasta los huesos
y la venda atravesaba cualquier acaecer.

Solo respiraba de su piel y sus caricias,
los botones de su pecho eran mis ventanas,
a tientas me deslicé por los días hasta escuchar
el silbido de una sirena y una apócope tomando brío.

Gritos en el aire atravesaban la ciudad,
la ceguera inflamaba los tejados cual plaga de gorgojos,
pedían testigos para denunciar a los videntes.

Tras unos labios la voz vacilante descendía
mientras a trozos se rajaba mi alma: “Yo no he visto nada”.

Ana Velasco
Taller: Sábados 16h.

NO HE VISTO NADA

… Pero hay cuerpos que no despiertan nunca;
son rocas insomnes tras el verdor de las aguas.

Otros cuerpos quedan alineados tras el olvido,
con los ojos cerrados orientados hacia el cielo.

No sé hacia qué cielo o infierno mirarán mis ojos.

Antonia López

TRABAJANDO EL DOBLE

Arribo a un puerto donde el bullicio
es el rey.

La sombra del mar embravecido
agita las velas
produciendo sonidos inquietantes.

La escalinata está repleta de personas
que descienden y saludan otras
desde la barandilla a rostros
con brazos agitándose.

El viaje terminó y nada termina hasta el fin.
Camino como si supiese dónde voy
como si mis pies conociesen su destino.

Una voz dice mi nombre y me abraza
con su cálida bienvenida.
Otra me saluda
y guarda las maletas en un coche.

¿Me abré equivocado otra vez
y no serán verdad ninguna de las versiones?

Caigo en un mar azul y esta vez el sol
baña mi cuerpo desnudo.

Cruz González Cardeñosa
Taller: Sábados 17:00 h

NO HE VISTO NADA

Se han acostado los pájaros
y ninguna estrella ilumina la paz.

Hay frutas en el jardín.
Una soledad golpea la cáscara
con su ardid de trueno amortiguado.
Consolidarse en los reflejos o arañar
de futuro los endecasílabos
que crecen con la libertad ametrallada.

Abro los ojos para que me digan
que el agua es un sistema
de sedes que quiere cumplir con su promesa.

Quiero partir en dos la lógica y estremecerme
en ese lodo de cascabeles que rehúsan
decirme, si querré otro eslabón de dicha,
si insistiré con la letra,
y si el alfabetismo se alargará hasta la falda de mi madre
como retrocediendo en los batallones del amor,
la carne de cañón que se resiste,
ese efecto lumínico que atraviesa las miradas.

Hay un canto que brilla en los ojos,
un hambre que reclama su dosis
hay para todos los pastores,
anfitriones, una celda para guarecerse de la vanidad
y los lazos estranguladores
quieren corromperse en mi.

La lujuria de saber escribir tu nombre
cada vez que se enzarzan la voz y su cielo
los cuatros jinetes y la melancolía.

Clémence Loonis

NO HE VISTO NADA

No se de buitres sin hambre,
incapaces de perder la costumbre
de inundar las calles de aceite.

No se de horizontes quemados,
que buscan en árboles sin frió,
un último aliento huérfano,
para robarte una palabra.

No se que quieres olvidar
que este ciego te pueda decir.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00

NO HE VISTO NADA

Anoche extendí plumas de gavilán sobre la mesa
y, sin intención de volar, amanecí escalando letras
combinando sonidos de mar, como caracola
perforada en tímpanos para amor.

Escuché un silbido proveniente de tus ojos,
y de un salto, solté las amarras,
para alcanzar tonos agudos entre sueños,
brisas altaneras para la historia, templando la piel

No había lágrimas en los bolsillos
ni temblores en las vibraciones de la voz,
solo nosotros desflorando infiernos
acuartelados en las entrañas de la mirada.

Los pasos de tus besos ascendiendo mis escalas
despertaron monstruos habitados por el deseo,
ellos, siempre silenciosos, encarcelados bajo llave,
acompañan el canto ciego de la noche.

No he visto nada, ni siquiera la ajena turbulencia
que conmueve el vientre virgen de esta niña
cuando tus garras de diablo se visten de gala
y tocan, sobre mi cuerpo, una nueva canción.

Magdalena Salamanca

NO HE VISTO NADA

En un lugar del infinito
el infierno bebe de tu espejo,
el sol duele en mi retina
y descompone toda imagen.

Intenté sobornarte con mis latidos
pero el agua derramada sobre mi sed,
sólo calmó mi sed.

Enciende la luz,
que los engranajes de la muerte
no pueden ver cómo aproximan
los acordes en tu piel.

El vino adulterado por la felicidad
persigue nuestras bocas
y la copa rota, justifica la memoria.

Adrián Castaño
Sábado 16.00 hs.

martes, 24 de abril de 2012

Sábado 21 de Abril de 2012


TRABAJANDO EL DOBLE

Trabajando con el ritmo sobre las rodillas,
la eterna lentitud golpea los años.

Quiero partir y me envuelvo
en las caricias de tus manos,
en la efusión del movimiento.

Verte, miro el perfil,
los ojos estrangulados por la decisión,
y con otros ojos,
veo surgir al tiempo que se abre
para que pueda usar todas las bocanadas
y silbar mis estribillos.

Se encaminan, paralelas fúnebres y con el tallo
de la desmedida trabajo el pan, la yugular y los vientos
que quieran adiestrar mi voz.

Tengo los pretextos del aire
y la fuerza de la risa.
Vuelo sobre una medida y se esparcen
los tambores, la fulgurante fe que va hacia
ese tiempo disuelto
que provoca un abrumador volcán de disturbio.

Hay otra fe que vaga sin cesar,
más allá del trampolín que se deshace en mi
que con el cuerpo extendido
la longitud se desmaya,
lloro los extremos y no quiero volver.

Sólo tendré un pie y se hará cuerpo en cada vestido.
Levantará la voz y se dibujara el origen.

Ha atardecido, y sola en el peldaño de una ignorancia
de luces, veo brillar la belleza y contornear el balanceo
que me abraza.
Caigo, derrotada, en otra mano
para contarme una historia.

Clémence Loonis

TRABAJAR EL DOBLE

Vivir y olvidar lo que muere,
doble trabajo en un solo instante.

Vivir con los ojos inyectados
en letras, veneno inocuo
abrasando bajo la piel.

Doblar por la mitad al mensajero,
colocar su cuerpo bajo un título,
y esperar que diga, después,
una oración por nuestras almas.

Antonia Lopez

TRABAJANDO EL DOBLE

Si ves en el espejo a tu doble
rompe con ganas los obstáculos
y traspasa tu propia imagen.
Desde allí, la ambigüedad trémula
de las corneas, se hace paralela
al gesto anticipador de cualquier desafío.

Los años se retuercen en grilletes
de aislamiento fácil, la mirada huye
y el sonido de la libertad arrastra pesados pies
por el suelo, con paso firme, equidistante.

Oigo venir algunos pensamientos fugitivos,
la franqueza de sus motores,
invade los desiertos.
Son la sed inapelable de la voz del mundo,
el gentío y su barbarie rezando
en silbido, ciego,
la armonía del universo.
Reflejada en días de amplias ventanas,
me asomo, virtual, a una realidad
que parte de mí y vuelve.

Magdalena Salamanca

BLANCAS

Caminando sobre un asfalto gris
donde la caída del sol se hace humo sobre el agua,
amanece una idea revolucionaria
de impulsos y desesperación.

Escucho una palabra
que cambia todo de lugar,
y, en ese vuelco salvaje,
me doy cuenta que la vida tiene estas cosas,
cambios permanentes a través de sus palabras.

Busque oro donde no había nada,
quise subir muy alto sin saber volar,
arranque de mis ojos su mirada,
volví a los campos sagrados de la verdad.

Blancas como el cielo,
blancas sin piedad,
blancas en desencuentros,
blancas en soledad.

LEANDRO BRISCIOLI

NEGRO

Arañas de acero y de seda,
construyen sus nidos en tus vocales,
y pierden el paso de la luz,
dejando una brisa de precipicios azules,
que asustan a la oscuridad.

A penas sin fuerza,
el eco no cesa,
de masticar tus raíces,
de señalarte
con sus manos secas.

Hernán Kozak Cino

TRABAJANDO EL DOBLE

Como esa flor sin perfume
que cruza tu piel en una fragancia de viernes,
como el espejo que se posa ante los ciegos
y se pone nervioso en el último reflejo.

Haber nacido con esta sangre,
me obliga a dividir en sílabas tu nombre
y bajo esta luna, donde se destroza mi sombra,
espero nocturno que vengas a matarme.

Me velas dormido,
porque te has visto en la página
que todavía no escribí.
¡Si fueron tus manos
que inventaron a las estrellas
que nos desvistieron
en el laberinto del amor!

Escribo, como el paraíso
escribió tu ojos, trabajando el doble,
para que pudieses ver.

Adrián Castaño
Sábado 16.00 hs

miércoles, 18 de abril de 2012

Sábado 14 de abril de 2012


BLANCO

¿Dónde el blanco tiñó la explendez de mi rostro
con la opacidad de tu ciega visión de inusuales rasgos?

Sobre las chimeneas humean vidas.
Las iglesicas parecen islas en medio de la ciudad.

Kasnicov reza mientras su mujer muestra su virtuosismo
al coronel que, ya sin ropas, parece las tropas en desvandada.

En la calle el sol ilumina la sencillez de la tarde.
Discurro por las letras y mi piel toma el color del mundo.

Cruz González Cardeñosa
Taller: Sábados 17:00 h

NEGRO

Un gato negro
pasó bajo
mi escalera,
derramando,
gota a gota,
el tintero
de mi memoria.

Ahora que está
tan oscuro,
de nuevo
busco
tu luz.

Antonia Lopez

NEGROS

Negros puntos en suspensión enmarcan el infinito vuelo de la noche, anidando luciérnagas que sonríen en cada destello, embalsamado por tu piel.

Fieles al creador, que nada sabe de la impaciencia de los días,
corren una tupida estela de dolor, cuando las golondrinas regresan
de las áridas estepas, porque allí tampoco habitó la lluvia.

Negros párpados de primavera, vencidos por un sueño enloquecido, que nunca se atrevió a mirar de frente la verdad, rota entre sinfonías domésticas, esperando componer una sola palabra para que tu voz no quedase dormida, en pleno trance, al abrigo de la vida.

Paloma Benito

BLANCAS

Blancas eran las pisadas que traía el talador,
había atravesado el Himalaya con un pergamino entre sus manos
y un siglo de historia en su dorsal.

Fibras de rudeza y argollas desprendidas acompañaban su calzada,
taladros de un centenar de floraciones crujían en su pecho,
como barrenas que perfora la oruga en el tronco maduro.

La feroz civilización había acabado por esquilmar al huésped.

Ana Velasco
Taller: Sábados 16h.

NEGROS

Brotan en plena libertad tus alas de gavilán,
la noche te acompaña álgida de placeres,
como truculentos emblemas castigados entre la ruinas,
de una mirada, que se esconden tras la luna.

Desde allí, con el peso de la ignorancia abarcándolo todo,
espejeo arbustos recortados por el viento y espero tu llegada.

Cuando vengas, cuando la noche se abra
ante la perseverante fuerza de tus alas batiéndose en libertad,
los negros colores de su desnudez,
se fundirán con la mañana y tus ojos abiertos al sol,
despertarán el eco sonido del corazón.

Magdalena Salamanca

TENER COMPASION SIEMPRE FUE PERDER EL TIEMPO

Miro por una rendija desértica,
una inmortalidad que funde a negro,
despistando los fragmentos de un llanto que se seco,
abatida pulsión sin horizonte.

Rezongan tus manos
cuando el amor resulta inalcanzable,
para los hombres sin ley
que buscan imperiosamente
los vértices del mal hechos cenizas.

Dejo de lado los recuerdos
y, es ahí, donde me doy cuenta
que ese ayer que me aplasta,
se convierte en un futuro cercano,
algo relativo a las caricias,
el roce, la vida.

Tener compasión,
siempre fue perder el tiempo,
mataré a la bestia y con su piel
me haré un abrigo para guardar la luna.

LEANDRO BRISCIOLI

NEGROS

Te desabrocho los botones en un verso
y amo tu ceguera.
Con tu piel, inventé la alfombra,
donde volar, fue tu voz.

Desde tu cuerpo vi el horizonte
cambiar de color.
De un acorde roto fui hecho
y mi reverso, te enderezó.

No hubo silencio, pues aquí estamos
y solamente pido a tus manos que amanezcan.

Escribí tantas veces sobre el cielo
sin haberlo visto jamás,
para poder decir que el vuelo fue real.

Rompimos las copas en el brindis
y el licor se derramó sólo un segundo
como mi sombra en Buenos Aires.

Adrián Castaño
Sábado 16.00 hs.

martes, 17 de abril de 2012

Sábado 31 de Marzo de 2012


“TENER COMPASIÓN SIEMPRE FUE PERDER EL TIEMPO”
Cesare Pavese

Regulo los motores al ritmo de la historia.
Asemejo mi rostro al rostro de las flores
y mis oídos al deslizar discontinuo
de una vocal sobre mi piel.

Distraigo el zumbido irritante de las noches
a la intemperie y danzo un irreverente compás.

El tiempo me reclama suya
y con pasión destrono al esqueleto
dispuesto a la madera y sustituyo
la quimerica ilusión de una romanza
por los pies en la tierra y una voz.

Cruz González Cardeñosa
Taller: Sábados 17:00 h

TENER COMPASIÓN SIEMPRE FUE PASAR EL TIEMPO

Navegamos, oteando las alturas, hacia grutas clandestinas sin muros protectores,
esperando una mano soberana que pudiera redimirnos de todo pecado.

Saltando de víscera en víscera, pudimos soportar cualquier molestia del crecimiento,
a cambio de ejecutar el corte exacto en las arterias del amor.

Fue nuestro llanto suficiente para secar oleajes de nobles pináculos,
envolvente cifrada en sepia y lumbre derramada entre resonancias de la costumbre,
donde nos dimos cuenta de que tener compasión era sólo pasar el tiempo.

Palabras ensayadas, como el levante agitando las ramas, no pudieron evitar que,
en perfecto equilibrio, cayera, penetrable, la inicial de una nueva vida.

Paloma Benito

COMPADECERSE SIEMPRE FUE PERDER EL TIEMPO

Un gran río de piedras craneales,
más unidas en la muerte que en la vida,
asomaba en un desvío del camino.

Al cruzar este río, nuestras dudas
empezaban a secarse bajo el sol.

Su aridez labraba en nuestros ojos,
ahondaba hasta la raíz más profunda,
hasta el último grito del renacer.

Antonia Lopez

TENER COMPASIÓN SIEMPRE FUE PERDER EL TIEMPO

Compañero del dolor,
de ti se apiada mi cordura
y mi tibio corazón se engaña
enredado con tus lágrimas.

Por ti bostezo, unilateral,
consciente de que sufro,
sin saber que ni a ti te ayudo
ni yo consigo nada.

Porque tener compasión
siempre fue perder el tiempo,
abandono de antemano la esperanza,
la ilusión de hacer hermanos
padeciendo la misma ignorancia.

Sufre el perro su silencio
y el águila su hambre inhumana.
Sufre el gorila su tos en el pecho
y el caballo la velocidad en sus patas.

¡Seamos hombres, hagamos otra cosa!
Conversemos. Tomemos la palabra.

Ruy Henríquez
31 de marzo de 2012

TENER COMPASIÓN FUE SIEMPRE PERDER EL TIEMPO

A Carmen Salamanca por el sexto
“Nacida de un dios sin consecuencias,
elijo, para el hombre, osadía en la contienda
frente a la legendaria esclavitud de su ceguera.”

“Cielos Olvidados”

Yo la buscaba,
la buscaba indefinida.

Con boca de pez atormentado
seguía el tiempo
la atmosfera de no recordar jamás
de sepultar una a una,
las voces no escuchadas.

Desnudar firmas que buscan sus fechas,
arcos de relámpago,
donde cae lo que es amar.

Abro mi cuerpo y eres igual,
nombro tu inalcanzable sesgo,
tu águila virtual y las cárceles se agitan;
hay viento en la hermosura,
una cacofonía desplaza los territorios del amor
y no quieren rebotar,
multiplican su frenesí.

Avanzo con una fecha tumbando el papel-;
se alargan los ojos que vienen
a inundar la amplitud de tu sexo,
del hambre que no me acaricia,
que busco y se retuerce.

Clémence Loonis

BRILLOS EN LA NOCHE

Arranco un fragmento de mi puño,
tenso alguna gravedad
y doy media vuelta al vacío
para aparecer en el centro de tu verdad.

Me planto en la cima de tus pausas,
regreso al lugar que nunca estuve,
encontrando lágrimas imposibles
que hagan de mi algo imperfecto,
muy cerca del sol.

Nadie nos dijo aún
que no se podía andar montados
sobre alguna pasión descontrolada,
por eso, me inclinaré para buscar alguna
nueva experiencia que salga de muy adentro,
casi cerca de tu piel.

Cuando el día desaparece,
encuentro brillos en la noche,
flores en la noche,
y ahí, justo ahí,
la luna nos canta su mejor canción.

Leandro Briscioli

“TENER COMPASIÓN SIEMPRE FUE PERDER EL TIEMPO” Pavese

Hay nada cuando la compasión trepa, desaforadamente,
las ansias de un partir atropellado por el tiempo.

Tengo los huesos aminorados entre brumas beligerantes
de cientos de palabras que borran el eco de tu voz.

Naciste cobarde, ciega, sorda, y ahora, quieres verter tu bilis
sobre los humores de la historia sin dañar la sonrisa.

Quieres almacenar pedacitos de paciencia, apilados uno sobre otro,
al igual que los libros sacrílegos que el viejo sacerdote
esconde bajo su almohada de oraciones.

El Aconcagua nacerá de la soledad de los días,
esos días como plataformas vivientes
que flotan entre serpientes y cocodrilos.

Los arpegios de la muerte expanden sus enigmas
por frondosas selvas de misterio,
mientras verdugos adoran los desplantes de la virgen.

Hay profundidades en las cuencas de tu nombre
que prodigan pasos hacia el infinito,
hay aleteos compasivos que al despertar el alba,
guían mis pasos hacia la máquina del tiempo.

Tener compasión es perder el tiempo, me digo,
entonces abandono los hábitos,
me siento frente a ti, y escribo.

Magdalena Salamanca

TENER COMPASIÓN SIEMPRE FUE PERDER EL TIEMPO

Luego, luego vendrán los mares
ahora toca nadar.

El tiempo fue comprando en mis horas
los rasguidos del agua
y las pupilas otra vez destrozadas
por el reflejo de la lupa
con la que recorrí tu cuerpo.

En tu cintura cuelgan las nubes
que abrazamos aquella noche
y no condensa en mi imaginación.

La lluvia que no tendrá compasión de estas manos,
golpeará una y otra vez sobre los cristales
que se rompieron en mis últimos sueños,
agotando el antídoto de este nuevo amanecer.

Adrián Castaño
Sábado 16.00 hs

miércoles, 21 de marzo de 2012

Sábado 17 de Marzo de 2012


EL EMPRENDEDOR

Desprendido de la envoltura del tiempo,
en el margen que deja la estrechez
de la noticia anunciando repetidamente:
“El porvenir del hombre sigue hibernando”,
el emprendedor pone remedio a esta tristeza
porque sabe que la verdad sigue rodando
por la amplia esfera del mundo.

Antonia López

BRILLOS EN LA NOCHE

Sarcásticas voces
auscultando el tedio
de las ciudades.

Impronunciables nombres
agitan banderas,
revuelven la tierra
y gritan sin piedad
sobre los transeúntes.

Unos dicen que son hombres
o fueron
otros que ni siquiera existieron.

Entre los brillos de la noche
está el silencio
ese que te permite diferenciar
el hambre del miedo.

Cruz González Cardeñosa
Taller: Sábados 17:00 h

EL EMPRENDEDOR

Convertida en manojo de radiantes claveles,
me lancé a la calle tropezando con algunos narcisos,
que santiguaban su clara belleza
antes de que el rostro de la palabra lo petrificara todo.

En el vuelo de una mariposa,
el emprendedor quiso recorrer mil leguas fulgurante,
pero sus alas parecían tan torpes y maltrechas
que arribó a tierra tras la primera estocada.

Pidió clemencia a los truhanes del asfalto
mas ellos, que no hablaban el lenguaje de las flores,
limaron de su ruinosa boca algunas aristas y volvieron a decir:
“El canto de esta daga debe empuñar otros labios.

Un nuevo narciso se tornará clavel
antes de alumbrar el alba”.

Paloma Benito

EL EMPRENDEDOR

En la bifurcación de una noche eclipsada
eligió la vereda izquierda del cosmos,
y con el aval de una pluma
emprendió un viaje para rasgar la palabra riesgo.

Gerente de tenaces abismos,
su negocio en presente es amar,
desdoblar el capital humano
poniendo alma y vida en el verbo, en el pincel
o en los desesperados de entelequia.

Su producto, destellos enamorados,
es de los que sobrevuela el tiempo,
abrumando a los mercados que nada saben del poeta.

Ana Velasco
Taller: Sábados 16h

BRILLOS EN LA NOCHE

A veces se preguntaba,
como un viento de alfileres,
podía pasar por su ternura,
sin dejar cortes,
en las silabas que lo separaban de la noche.

Se vestía de perfil,
como una calle,
que imitaba
el sonido del mármol,
cuando le tapaban la boca,
con un nombre solo recordado,
y bailaba,
bailaba sobre sus temores,
como alguien
que ha conocido el amor
por primera vez.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00

EL EMPRENDEDOR

Prendedor de hedores, humus y cloacas
serpiente infecta de ambición,
espectro aniquilador de conquistas sociales,
ven, hoy te espero en mi cama arropada con sedas orientales,
te espero zurcida de ritos indígenas entre las sábanas
para que la fuerza de tus malolientes manos
perturbe la belleza de mis pétalos
y nazca, de entre las cúspides de la raza,
una disección perfecta del amor.

Ven, entrégame al sumidero de los dioses,
para que la pureza desaparezca de mis pechos.
He nacido virgen a los vertederos y las ratas,
he perdido el ánima cabalgando escombros bendecidos por Dios,
ahora quiero esposarme al sudor y a la azada,
impregnar mi cara con la mancha indeleble de tu pasión,
penetrar, con humanos pies, la tierra
y sentir la gloriosa virtud del hombre
de poder transformar con sus manos, el mundo.

Magdalena Salamanca

El emprendedor.

Hasta leche de gallinas obtiene
el ingeniero.

En las noches,
los oscuros muros de hollín
pinta
con sangre de cualquier animal.

El estilo de línea imperecedera
no prolonga el sostener de las esquinas.

Los dioses le delegan sus asuntos
y los negocios humanos.

Una sombra aguarda.

Más de un pasillo hay
al otro lado de la salida.

Cuenta
saber esperar
el nacimiento de las columnas
y seguir
en pos
del gato negro.

Juan Francisco González-Díaz

ANTES DE LA VERDAD

Buscando entre un ayer que no volverá
y un mañana incierto,
trato de encontrar alguna razón para continuar
este camino lleno de interrogantes
que me atan al desvío filoso de tus palabras,
al llanto desesperado de una madre
y a la injusticia sangrante de tu voz.

Acorralado,
sintiéndome exageradamente sólo,
me revuelvo pensando en los imposibles,
esa cúspide sin sol ni luna
que acaricia mis entrañas
cuando el dragón agita su vuelo
para comérselo todo.

Me caigo sobre un acorde gris,
arranco de mi espacio su aire
y toda gravedad se vuelve angustia,
frío y desolación.

Antes de la verdad,
trataré de encontrarme,
por si algo diferente pudiera pasar.

LEANDRO BRISCIOLI


EL EMPRENDEDOR

Duros cristales caen de tu sombra
y el dolor, fue el mundo.
Te busco en el índice de mi memoria
y rascan los años el oscuro acento
de una esdrújula vocación.

Los dioses fueron tan generosos
gestionando las notas de estas cenizas,
que el fuego olvidó el aroma de la carne
y la luna se desvanecía en mis sueños
combinando el mal con tu agitada respiración.

Hoy, emprendiendo un camino inexistente
te veré entre las hojas de este pentagramado sol,
donde la única luz es tu Si bemol.

Adrián Castaño.
Sábado 16.00 hs.

lunes, 5 de marzo de 2012

Sábado 3 de Marzo de 2012


ANTES DE LA VERDAD

Ni tú, ni la sombra del combate que te aqueja,
sabrán salir de las profundas aguas de este siglo
sin saldar, definitivamente, todas las deudas.

Antes de la verdad de nuevo mundo
habrá almas que testifiquen adulterados sueños,
angiomas soterrados bajo la piel
provocando muertes prematuras.

Magdalena Salamanca

ANTES DE LA VERDAD

Todo se retuerce a mi alrededor,
buscando en giros imposibles
una palabra certera
que me acerque hasta ti.

Antes de la verdad, me debato
entre la consabida figura
que recoge mi último rostro
y esta desconocida imagen
que me devuelven las palabras
tomadas de los artífices del verso.

No se oye ningún vals,
esto parece una emboscada.

Busco una salida, la retaguardia
que me salve de estas balas
que impactan en mi cuerpo,
desprotegido, traicionado
por el alma que contra él dispara.

Antonia López

ANTES DE LA VERDAD

Ensimismada,
nunca me dio su nombre
cayo su sepulcro de mar
y contamino la muerte de palabras
para que se vanagloriase
ser un sonido más en mi boca,
una bala al nivel de la voz
una sustitución para la balanza
que da vuelta en mi parpado.

No quiero atormentar tu piel,
ni hablar con tus corales

Quiero partir en dos tus escalafones
El punto que rebota en la duda equívoca
y retrocede culpando a la voz su hemisferio silencioso.

Sé, que a tientas, tomas una caricia de esa vértebra
Y rajas donde sangra la felicidad.

Te veo pasar y llamas a mis ojos.
Tengo la sed de un ritmo prometido,
de una eternidad
dando su nombre con agitada risa.

Clémence loonis

ANTES DE LA VERDAD

Parece fácil volver respirar
después de un gesto de amor.
Saltar desde ninguna parte,
y caer exactamente
entre las ruinas ajenas en las que vivo.

Parece fácil cerrar los ojos,
y hacer como si nada hubiera sucedido.
Extraer los jugos de la piedra
que te dan a comer.
Acariciar casi sin medida,
los vientos que te envuelven,
desde el cuello
hasta el último pensamiento.

Parece fácil decir que si,
aceptar la lejanía
como comienzo de lo imposible.

Cambiar tu nombre por un número
y seguir muriendo.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00


EL MISMO PODER

Indecentes metáforas se escapan de las manos del ignorante,
ocultas, entre rasgos de grandeza, como plumas descosidas
sobre un campo desnudo, dejando cicatrices en el costado de la tierra.

Si aprisionaran nuestras palabras para que ningún pensamiento
pudiera ser más grande, ellos, entre rejas,
afilarían sus cuerpos hasta atravesar la última coma,
revelando el olvido como angustia virgen derramada
sobre un diván despierto al mediodía.

Entre agujeros de gris perla, el paraíso atrapará otro duende,
que, encadenándose a algún verso, será llamado ante los poderosos.

Y esta vez, el golpe, para ellos, será mortal.

Paloma Benito

EL MISMO PODER

Ruge despiadadamente pidiendo algún favor
en el lugar donde todo se olvida,
la locura.

Filosa,
se acerca con una picardía tal
que es capaz de doblegar
un puñado de soldados inútiles,
en medio de un volcán oxidado.

Sin querer,
tropiezo sobre sus manos,
y, es ahí, donde me decido a continuar,
para escapar de esa atracción,
de ese inseparable lugar.

Después,
pasaron los días y me di cuenta
que teníamos el mismo poder.

LEANDRO BRISCIOLI

ANTES DE LA VERDAD

Hubo quien maniatara
los latidos en mi corazón,
tu geografía no me permitía
más que esta tierra.

Vendí a los 40 ladrones
todas mis armas
para que pudiesen mudar
el oscuro desierto
hacia tu otra mirada.

Sin respirar,
llegué a tus dedos,
esos que se desangraban
deshojando margaritas
y acariciaban el terciopelo
de mi voz a escondidas.

No seré yo, antes de la verdad
será mi mentira
la que sobreviva a tus deseos.

Adrián Castaño
Sábado 16.00 hs.

jueves, 1 de marzo de 2012

Sábado 25 de febrero de 2012


EL MISMO PODER

De un vertedero rescató el charlatán
el viejo crecepelo que haría brillar
las ideas de los congregados.

Todas las mañanas, ante el espejo,
se prometía ser tan feliz, al menos,
como todos aquellos infelices,
que nada sabían de escritura
prescriptiva, ni de falsos prospectos.


Antonia López

EL MISMO PODER

Estuvo en mis manos el poder.

Fugaz la brisa rozando el mar,
encontrando en la espuma,
las olas de tu corazón.

Cruz González Cardeñosa
Taller: Sábados 17:00 h

EL MISMO PODER

Tiene el mismo poder que un salvaje encaramado,
el desamor es un caldo envenenado
carcomiendo la médula del sentido.

Arrastra celos en cascada púrpura
quejoso, no sabe negar a sus antípodas
y salpica su regazo de nostalgia.

En el delirio:
un gato negro mordisquea los besos descosidos,
la impaciente urraca recoge las deshechas alianzas.

Ah! Enquistada bondad, clemencia taciturna,
no le maldijiste a tiempo y ahora,
el silencio de una nota
desafía el vértigo de mi deseo inalcanzable.

Ana Velasco
Taller: Sábados 16h.

EL MISMO PODER

Huyendo de la flor del recuerdo,
llego a ti, un año más,
para escribirte unas líneas
que me alejen del dolor,
casi inexistente, casi perdido,
de tu ausencia.

Un año más para el calendario
que te nombra cada 25 de febrero,
como voz alta y clara,
con firme tono de lejanía,
con algún quizá, todavía,
suplicando respuesta.

No quiero llorar las ganas de callar este poema,
ni decir simplemente: Hoy hace 9 años
que tu nombre se nombra en el silencio de la noche
como un silbido sordo penetrando los días,
que omiten tu presencia.

El mismo poder que te puntúa
en el tiempo del abismo,
hoy trae a mis manos
la pasión por la vida,
el amor y la escritura.

Magdalena Salamanca

EL MISMO PODER

Hoy he luchado con las vocales más bellas,
no hubo ayer.
Esparcidas sobre el destino
como un imán que se balancea,
borran las celdas donde la pieza que gira su tierra
se espanta sin humano.

¿Acaso existe una lluvia de estrellas
que viene a reconocer la felicidad,
que destrona el poder,
la que nace extraída de un color de barro?

Sé que el tapiz hay que jugarlo,
que las bocas se abren hasta los pies
cuando escuchan al cuerpo llamar
su distintivo vuelo límite.

Hay una brecha de día, una promesa feliz
pero nadie recuerda el calzado que llevo la idea
a tocar fondo,
a echar raíces sin que el ahogo clasificase
el borboteo que siembra mi mano.

Donde habrás ido mundo, cuando viajas solo
y que tu corazón es una puerta batiendo las alas
frente a cualquier vida.

Como no puedo ponerte en mi boca
como una desilusión,
apago todas las llamas.

Construyo en esa esquina nublada,
escribiendo en tu nombre,
las silabas que guían mis pasos.

Alcanzaré tu infinito,
ese lago que nos une como el mar
y nos acuesta juntos en una frase
un horario donde puede reinar tu sonrisa.

Quiero ser tu y yo y las grandes capitales
tu repentino olor a espejo,
tu ruta inesperada que ensancha tu espalda,
despliegue del día
la voz que reconoce la voz
la vacilación del mundo.

Clémence Loonis

El mismo poder

Los últimos serafines han sido despedidos,
con los plumajes revueltos
y sin volver las espaldas,
elevan las mirada.

Por telefax se enteran de las cesantías
no dirigidas a ellos.

Una más entre las recientes noticias.

En las excelencias del purgatorio
cansa el ritornelo del verbo.

Los artificios de las geniales soluciones
aparecen
y adiós dicen,
en las miradas de los otros.

De todos los puntos claman las urgencias.

Los obsoletos nepentes de las castañas de María.

A escondidas, por las noches,
salen los roedores.

Todos nos tornamos secundarios.

Juan Francisco González-Díaz

EL MISMO PODER

Dejábamos caer los siempres,
a veces en el vuelo
y otras veces en la selva
donde se refugiaba el canto de los pájaros.

Te escondí entre los besos
mientras improvisaba
un cielo con mis manos,
hablábamos sin parar
como si el cuerpo de las estrellas
se desnudara de luz hacia la noche,
donde la única oscuridad era tu voz.

Siento el dolor de mi memoria
y caigo como letra torcida
en el renglón de tu belleza.

El deseo se hace canción en tu boca
y miles de almas dejan de deambular
porque encontraron su dolor.

Adrián Castaño
Sábado 16.00 hs.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Sábado 18 de febrero


LA VUELTA DELANTE


Pocos sueños para aturdir el cuerpo.
La esperanza se debate en las esquinas.

Una huella sobre arena encamina varias vidas-

El agua queda sin palabras,
delinquiendo en la orilla,
con el embudo de la libertad aturdido.

El molde contornea sus puños
mirando la fabulosa eternidad
que vuelve a acostarse en derredor del alma.
con esa zanja desplazando la cacofonía
escucha, utiliza los vértigos
y en su palabra caracol, adormece el porvenir-


¡Ay! El libro es testigo y mano
es la cabeza llamando al mar,
es el ventanal de las miradas
el cuerpo que sangra sin orgullo.


Clémence Loonis
Taller sábado 17h

LA VUELTA ADELANTE

¡Adelante, da otra vuelta
en la línea quebrada
de este cielo de plomo!

Mira este lado de la tierra,
tendrás que rodearla.
Su dolor ama la espesura
de la sangre.

Antonia López


LA VUELTA ADELANTE

Una sombra de luna ruboriza la mañana,

el brillo del gran astro volvía su mirada aturdido

ante las escamas y pústulas que rodean la piel de su amante.



Escuece la roca, se encoje el manantial

tras el envolvente abrazo de una pitón estrangulando

el deseo aturdido de la esfera.

Noche de convulsiones en el enroscamiento del reptil

agasajando a su presa mientras digiere la voraz codicia.



Otra mañana ha de venir en la vuelta adelante

cuando hibernando, la insumisa culebra abandone ese ardor

y quede una camisa por estela o mención del mimo opresivo

que en su zigzagueo dejó al orbe en el ocaso.



Ana Velasco

Taller: sábados 16h.

La vuelta adelante

Vuelve al futuro y sus cálices ardientes,
A la métrica feroz con que se escapa,
A sus sórdidas cadencias
Y la altura azul donde te llama.

Vuelve a esta corriente que se derrama
Sobre el pulso sinuoso de la fiebre,
Sobre el curso plural de los lenguajes
O la cárcel ignorada de la queja.

Este paso que ahora das hacia adelante,
Este salto, esta vuelta que en general
Te altera y te deja en el umbral de otra frase,
Es el retorno a tus formas primordiales.

El alción en cuyas alas vuelas,
Ese espejo que te engaña en su reflejo,
La espada taciturna con que la luna te atraviesa,
Son todas formas inesperadas de tu propio fuego.


Ruy Henriquez
18 de febrero de 2012


LA VUELTA ADELANTE


Hay un pliegue en el bies de la escalera
Reflejado en la torpeza de los más nobles,
ellos alzan espolones de libertad,
templados arlequines de la bravura
descomponen sienes en palabras
y lloran, misteriosos, una ilusión.

Son marionetas de sí mismos,
apasionados ciberhombres
que lucen diamantes de papel
como si la vida comenzara hoy.

En antiguas páginas su sangre
sella un punto de la historia,
coagulación casi matemática
de alineaciones platónicas,
límites donde la vuelta,
siempre es hacia delante.

Magdalena Salamanca

La vuelta adelante
En insólitos sitios
fructifica
el clamor de los recados,
con más de 100 ojos labora
el “esto va mejor”
y enternecedora,
la risa,
boicotea las dudas.
Las vidrieras
pretextan
el santo amparo de lo amarillo,
por abiertos giros
alumbran
los roces de los brazos.
El futuro
sorprende.

Juan Francisco González-Díaz

LA VUELTA ADELANTE

Un ejercito de espejos sin ojos,
con las manos despejadas y limpias.
Un camino parado en la mitad
de un charco de sangre,
y voces que se vomitan encima,
todos los años perdidos,
por amar túneles
donde el eco no conoce limosna.
Restos de lava y carmín,
restos de andamios
con oídos incinerados,
carcomidos por la dignidad de las ratas.
Pequeñas multitudes sin alma.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00

VUELTA HACIA DELANTE

Estoy viva,
Y no quiero ese amor sin cuerpo,
titulado solo de letras sin sentido.
Nacen mil soles, mil amaneceres,
no me interesan delicados perfumes.
Quiero que despiertes en mi,
lo que pueden los pétalos de una voz,
la pasión desenfrenada de un verso,
el erotismo de una sola caricia,
que anuncia que es el principio:
Estoy viva.

Montserrat Gómez Plaza

lunes, 13 de febrero de 2012

Sábado 11 de febrero de 2012


El Rodaje

Estiran los destellos,
conjurándolos
de punta a punta,
el nadie de las calles.
Insilios de propuestas y amores
vegetan al ultramar de las puertas,
en entornos permanecen los postigos.
Disimula el ocaso
la magra cuadrilla
-huérfana de ruidos y alcoholes de marca-,
en el rendir de honores
a la cascaja barra rojinegra
del desconchado Primer León.
Discurren,
por las tránsfugas vidrieras,
las penumbras.

Juan Francisco Gonzáelz-Díaz

V A L E

Cuatro letras que marcan el alcance de la inopia:
apenas el ser sale del vientre de su madre
recibe las apuestas de su destino en vida.

Si sale hembra, cotiza en rojo,
si es varón, cotiza en verde.

Vale esto, vale lo otro, polisémica figura
paseante en pagaré de inequidad,
tan pronto adalid de miedo
como gratuidad en severas tutelas.

No todo vale,
el rojo de las fértiles tierras perdió su gesta ante el verde liberal,
abdicó su generosidad en el diseño de un celuloide,
convertido en redentor de la pradera terrestre
y, en lo inmediato, el verde es vale de fundamento,
sin voz en los dominios del poeta.

Ana Velasco
Taller: Sábados 16h.

VALE

Ella, ahuyentadora del vacío,
vale más despojada
de su precio, expulsada
del mercado, desalojada
de los sitios,

Su imagen sin rostro resbala,
extraña entre mis ojos,
citándome a ciegas,
donde pueda verla
cerca de mi olvido.

Antonia López

VALEN

En el día de la Paz
Me pregunto por los nombres invisibles,
siguiendo la austera costumbre que siempre retorna
- embriagada por atisbos de locura-
de pulsar, en otras vidas, algunas teclas.

Con flores adorno lánguidos suspiros
al calor de una lumbre sin techo,
esa que nutre a los desahuciados
recordándoles que no valen,
esa que les vende en la primera cloaca de la esquina,
después de haber unido sus voces,
como cantos rodando sobre una tierra
que ya no resiste el amor.

Paloma Benito

EL RODAJE
Una imagen que describa mil palabras,
fotogramas que cuenten
el destino de fosas humanas,
olvidadas para la eternidad.
Alientos anónimos expirados,
sin senderos que elegir,
el rojo derramado de la sangre,
apagó voces para el olvido,
pero la tuya no.
( A mi abuelo enterrado en una fosa común no se sabe dónde )

Montserrat Gómez Plaza

EL RODAJE

En un primer momento,
la orden será
dejarse amamantar por la locura.
Los que sobrevivan,
tendrán la palabra,
encarcelada y libre,
antes de morir,
encarcelada y muda,
nadie sabrá cuando habrán muerto.
Ocuparan sus posiciones,
en ríos de aceite,
y con torpes movimientos,
lloraran la dignidad de los pájaros
perdida en los espejos.
Aquellos que tiemblen y continúen,
que no crean en que deben creer.
Aquellos que puedan
leer la sangre,
en lugar de derramarla,
serán los que hayan
ganado la voz,
que nunca pensaron que querrían.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00

OTROS ELEMENTOS

Donde todo se hace agua y desaparece,
empieza un nuevo impulso
que busca fronteras insondables
para poder aparecer otra vez en escena.

Desde el aire,
todo se ve de otra manera
y, es ahí,
donde encuentro la pasión
que recorre todo mi cuerpo
cuando tu voz, entre violines,
se personifica en nuestro escenario.

Grito porque algo me quema,
se evaporan las consonantes
en un fuego muy intenso
que busca liberarse
entre copas y copas...

Bajo a la tierra:
es otro lugar,
para empezar de nuevo.

LEANDRO BRISCIOLI

EL RODAJE

Caminando sobre el agua
confundo el cielo en tu mirada,
se disuelve el sol en mi garganta
y la noche me grita en las piernas,
para que pueda correr sobre esa lluvia
que no deja de imitarme.

Suena en la guitarra
tu cuerpo infatigable,
me despierto en una lágrima
y susurro a la muerte entre finos hilos de mar:
los naufragios que detuvieron la juventud.

El tibio jugo de tu sombra
derrama alegremente las letras de tu cuerpo,
mientras nuestras bocas cavan en el alba
los únicos besos que escaparon del amor.

Adrián Castaño
Sábado 16.00 hs

lunes, 30 de enero de 2012

Sábado 28 de enero de 2012


SOBRE TUS ZAPATOS


Viajar, viajar sobre unos pies ajenos,
andar las cíclicas regiones
que sus pasos supieron,
más que otros,
descubrir sus cielos
y también sus infiernos.

Voy, sobre tus zapatos,
como un viajero
que en el horizonte
fuera leyendo
trágicas canciones
en sus torcidos renglones.

Casto pudor alcanzo
destejiendo en tus enredos
los singulares yerros
y los aciertos
que te hicieron hombre.

Eres pie que sobre sus pasos
me fue mostrando
la dignidad de ser humano,
sin seguir los caminos
que transitan los borregos.

Poeta de la poesía
no es aquel que sobre el verso
por su soledad escribe,
sino aquel que la escritura
le conjura a ser símbolo y nube,
el que abre un sentido nuevo
para todos los que sin saberlo
se pregunten.


Ruy Henríquez

NADA DE ESTO ES VERDAD

Ayer vi un camino que perdía sus cunetas,
un albatros que jadeante se teñía de blanco,
un tragaluz donde la luna perdió el cuarto creciente
y un arrabal en costuras de Hermes.


Descubrí el sedal de una cometa enjugando una lágrima,
al viento del desierto callando su olor a fiebre,
una mujer velada desnudando su ombligo
y al Príncipe de Maquiavelo convertido en cuatrero.


En mis desvaríos, la palabra parado rasgaba el diccionario
las avemarías despojaban los sueños,
el canto del hombre era ahorcado por un beso.


Ana Velasco

Taller: Sábado 16h.

FUERA DE TODA LÓGICA

Entre las hebras torcidas de mi frente
se abren paso grandes sueños
que caben en la palma de tu mano.

En el cielo de mi boca
se entrechocan las palabras
y comienza a llover con fuerza
en el borde mismo de tu costado.

Antonia López

ES COMPLETAMENTE ILÓGICO

Perdimos la curva de los besos,
entrecortados por afiladas tinieblas
que nada acertaban a decir.

Nos volvimos humanos derrochando palabras
de ida y vuelta, bajo la falsa apariencia
de una verdad a medias,
para que sólo quedaran los amores
que siempre estuvieron.

Es completamente ilógico cultivar la nada,
ese aire replegado sobre el cómodo valle
de la cotidianidad, evitando caer
en abismos de incertidumbre y nostalgia.

Se trataba de poder alcanzar otros pasos,
retumbar en el silencio, vistiéndose con otras veredas,
empuñar la propia voz que borrara los límites
de dos corazones, abrazando un cosmos
de misterio en libertad.

Paloma Benito

Fuera de toda lógica

La lógica hija de la razón.
Ella que desborda el mundo,
arrasa y juzga.
El imperio de la lógica,
arquitectura de normas morales.
Tribunal supremo de locura.
Fuera de toda lógica,
imaginemos lo imposible,
saltemos esos cercos,
y alejémonos.

Montserrat Gómez Plaza

SOBRE TUS ZAPATOS

Dos alambres tendidos al sol,
en las afueras de la ciudad,
cortados a la altura de un suspiro.
Un almacén de barcos huérfanos,
desacostumbrado a la alegría.
Dos puntos cardinales,
que recuerdan el calor una lengua.
Un abrazo.
Una mirada que marca el comienzo
de ese cuerpo.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00

FUERA DE TODA LÓGICA

A Mónica en su 30 cumpleaños.

El ruido de las estrellas
ensordece a tu espalda,
en esta noche,
donde los ángeles
abandonan sus alas
en la cima de tus 30 inviernos.

Empujan el viento
con su barco de huesos
que crujen en el amanecer,
cuando mis manos
huelen al goce de tus agudos años.

Atraviesas enero con tu canto
para romper todas las olas
que provocaste en mi honor.

Desafiamos a la noche
a que se conforme
con las mejillas de arena
que se arrepienten en tu orilla.

Fuera de toda lógica
abandono el mar
para sumergirme en tu otra voz.

Adrián Castaño
Sábado 16.00 hs.

lunes, 23 de enero de 2012

Sábado 21 de enero de 2011


NADA DE ESTO ES VERDAD

“Nada de esto es verdad”, dijiste,
y diste un paso hacia delante.
El lodazal abyecto en el que tu nombre se ahoga,
las incrédulas figuras con que se denigran
tus íntimas materias,
el opiáceo rumor con que se deleita el mar
en tus oídos,
todo ese cosmos, y más acá, todo este mundo,
vacío de tu humanidad se queda
y el llanto amaina su queja,
su tormentosa arena cuenta sus minutos.

Sombras y, más que sombras,
relámpagos que el fosfeno crea
sobre el párpado escenario,
atando a su voluntad tus manos
con pesadas cadenas.

Violentas, tus jornadas parecen un sueño,
mientras crees que comes cuando pasas hambre
y bebes cuando de sed te abrasas.

Pero debes saberlo, aunque finjas no pensarlo,
que ese antiguo dios ya no es un muchacho,
que debes ponerle a tu ruina los caireles de tu paso.

Era un suspiro, pero también era tu vida.
Así que deja ya de empujar esa sombra,
toma esta palabra y pon a sus pies
las letras que te nombran.


Ruy Henríquez
21 de enero de 2012

Nada de esto es verdad

Sobrevuelan, infatigables, las lanzas
que supieron penetrar corazones,
sorteando cuantos misiles indicaban la ruta del silencio,
para hallar, como única recompensa, experiencia y algo de trabajo.

Este país corromperá sus hebras, tan sueltas como las manos
que dejan caer la guillotina, al sumergirse en un líquido,
destilado con mimo por la belleza del bisturí,
sin saber soldar los huesos ya quebrados.

Nuestro tejido implora su muerte,
mientras labios escapan de la condena,
hinchados por el eco de un poder vacío y sin sentido,
que nos dice a todos: “nada de esto es verdad”.

Paloma Benito

NADA DE ESTO ES VERDAD

Descubrir que el hombre no escribe,
sino que es ella, la escritura quien escribe al hombre.
Nada de esto es verdad,
huir refugiándose en el olvido.
Besos envenenados de amor,
cartas perfumadas de delirio.
Morir, es más fácil que vivir.

Montserrat Gómez Plaza

NADA DE ESTO ES VERDAD

Un día me pregunté por la suavidad de un pensamiento
y descubrí que el ronco sonido de la voz,
es como una espada afilada que se hunde en la frase
y siembra en ella, un jardín de nuevos soles, nuevas plegarias de libertad.

Otro día, me respondí, en nombre del viento:
cuántos jeroglíficos se escriben en olvidadas cuevas y no quise resolver.
Descubro trazos escavado en tu sonrisa
que no adivino a comprender.

Mañana, roza la locura,
y los bizcos agujeros de la luna deslumbran el pasado.
Hay una piedra que se desliza hacia tu encuentro,
donde el pulir del verbo hace nudo marinero
y soga de ahorcado, en el mismo verso.

Después de diez minutos y varios días de desolación,
puedo recoger las ropas tendidas en los balcones de la memoria,
y vestir mi cuerpo, de fragancias de viento y de sol.

Quizá las tinturas amargas del recorrido de las calles
o las ululantes sombras de los ojos de la noche,
pueden hablarme de tiempos y espacios de soledad,
pero cuando un rayo de luz prende su estocada en mi pecho,
sé que nada de esto es verdad.

Magdalena Salamanca

NADA DE ESTO ES VERDADERO

Francisco Luzón abandona el Banco Santander
con una pensión de 56 millones de Euros.

Los Sindicatos cifran en 60 millones de Euros
la deuda de la Generalitat Valenciana
con los colegios públicos.
(18/01/12)

Debe ser una parte de la locura
que no importa que se muestre,
que borra nuestros nombres cuando nos abraza.

Debe ser que tenemos algunas palabras muertas,
reptando entre los corazones
que apuestan sus caries, para ver
quien va al cementerio a buscar comida.

Deber ser algo normal,
que en un mismo país,
le regalen cincuenta y seis vacas a una familia,
cuando en cincuenta y seis ciudades
la gente muere de hambre.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00

NADA DE ESTO ES VERDAD

Inquilinos del tiempo
adecuamos el vacio
a la armonía perfecta.

Producimos hilos de luz
en tu mirada.

Cruz González Cardeñosa
Taller: Sábados 17:00 h

NADA DE ESTO ES VERDAD

Aquí hay un mar con orillas
donde no vuelven los ahogados.

Como en un sumidero sin fondo,
van hundiéndose los nombres
de un inventario abierto siempre
a la catástrofe.

¿Pero serán como esos fósiles
sin rastro de futuro, sin memoria?

Antonia López

Nada de esto es verdad

Por el aire cabalga
la negra capa de aguas
del brujo Juan Cabanga.
Las patas de su caballo
liberan los 4 leones de la fuente,
para que sin bajar del parque
rujan a lo sombrío.
María Tindé,
con un tabaco en la boca,
a las carretas cargadas de cañas
protege de lo confuso.
A través de la bruma
el jefe del puesto militar,
pistola en mano,
acecha al grillo.
Tirado por 6 chivos
un VW rueda
por los raíles del ferrocarril.
Los santos de las cazuelas,
del alejado barrio de Culo Prieto,
a toques de tambores,
convocan a fiestas.

Juan Francisco González-Díaz.

NADA DE ESTO ES VERDAD

Me quiebro en llanto
como un ateo
ante la cruz de tu pecho.

Con mis arcaicos labios
te pido perdón
por haber amado
con todas mis fuerzas.

Silencio reclama mi sordera,
la sirena llega hasta la orilla
pidiendo por favor
que dilate sus pupilas.

La muerte está pendiente de nacer
y con su blanco acento
va plagiando tu voz.

Adrián Castaño
Sábado 16.00 hs.

lunes, 16 de enero de 2012

Sábado 14 de enero de 2012


PARA MOSTRAR NUESTRA FORTALEZA

Me han envenenado.

Con ese cuchillo que ahora sientes en retirada,
cortó esa fotografía
desde la cima de la cima del campanario,
hasta el lago donde se hallara.

Y con la sangre que queda
después de haber mojado
mi criterio y mi alegría,
vistió calles enteras
con la inocencia de la seda.

Lo que quiero decirte es
que ese sonido que en sueños vieras,
no tiene un principio ni un fin,
no tiene un apenas ni un siquiera.

Lo que tiene de cierto,
un tal vez,
con forma de cementerio,
donde ponerte a cubierto.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a la 17.00

PARA MOSTRAR NUESTRA FORTALEZA

No veremos más sombra de la que,
a contraluz, se rinda a nuestros pies.

Entregaremos a las fauces del silencio
el ruido que hacen las almas de doble filo.

Nos echaremos el tiempo sobre los hombros,
haciendo variable la omnipresente realidad.

Cubriéndola de palabras, con su luz propia,
no podrá convertirse jamás en desdicha.

Antonia López

PARA MOSTRAR NUESTRA FORTALEZA

No dispongo de la espuma del mar para romper acantilados,
ni llevo pólvora entre los dedos para humillar menguados pantalones.

Tampoco me otorgaron el reino de titanes,
pero mi corazón vomita un magna delirante ante el disparate de la tiranía,
la palabra tallada tras mis labios quiebra el candado del infame,
mis dedos poseen la caricia para abrazar la tristeza de un mendigo.

Ana Velasco

Taller: Sábados 16h.

PARA MOSTRAR NUESTRA FORTALEZA

Una atracción desconocida me invita a besarte,
es como un impulso voraz que me alcanza con su flecha
y me derriba en plena calle.

Nada de refugios, nada de tapias que impidan el momento.
Para mostrar nuestra fortaleza, besaré tu suelo tantas veces
como oportunidades me brinde tu voluntad.

La ausencia de vacío entificará mi alma,
sazonará la razón.
En ese abismo, el dolor no existe.

Un pensamiento, una tiranía,
existencias cósmicas de rugidos astrales,
ciñen mi cintura, que reverencia su sino,
sin hacer preguntas.

Desnuda para el sol, templo de la furia,
amarro mis cadenas a monumentos estelares
tumbo palabras en un diván para la vida.

Magdalena Salamanca

PARA MOSTRAR NUESTRA FORTALEZA

Aprendimos a oscurecernos
entre los renglones,
donde los acordes envejecían
al compás de un corazón.

Velamos los ruidosos cuerpos,
que se teñían de sexo,
mientras los devoradores del sur
albergaban las sombras de tus pies
con viejas espuelas oxidadas,
cabalgando los pálidos versos
de algún desencuentro.

Me preguntas por esa flor
que el cementerio rechaza,
justamente esta tarde,
donde todas las muertes
golpean la misma puerta.

Zarpaste desde abajo de mi piel
y con la parte más dolorosa de mis ojos,
hilaste tu último traje.

No todas las espinas tienen sangre,
pero en mi jardín, un rojo manantial
se desprende de la primavera.

Adrián Castaño
Sábado 16.00 hs

viernes, 13 de enero de 2012

Sábado 7 de enero de 2012


OTRO TÍTULO

Una piedra más sobre este montón
de palabras, restos, rastros de horas
consumidas, iluminadas por rótulos
que ahora tiemblan como el pabilo
quebradizo de una vela recién apagada.

¡Otro título me pide este instante
en su continuo latir,
tan vivo, tan mortecino…!

Antonia López


Otro título

Desplegada sobre un mapa de acertijos,
me retuerzo desde el tronco al ritmo de las copas,
borrando las huellas de mis pasos
en su búsqueda fértil de la luz.

Hice estallar mi corazón en mil luciérnagas
que ensombrecían tus labios para no caer,
como las caras de una moneda y su suerte.

Otros títulos perfilé en la corteza de los días,
hasta convertirme en náufraga de las horas,
danzando, sin alcanzarme,
siempre hacia la luz.

Paloma Benito

OTRO TÍTULO

Como áspid hambriento
recorro sin más, historias soñadas,
formas comunes y su entorno.

Crear el atardecer sin pensar,
sin rememorar ninguna experiencia,
ninguna oscura suerte de olvido.

Suspender todo borrón de mis manos
y olvidados los enseres,
cabalgar entre las consignas ya marcadas.

Relucir, quiero relucir,
dejando de lado las tormentas.

Magdalena Salamanca

A RUY EN SU CINCUENTA CUMPLEAÑOS.

Cuarenta y nueve versos después,
apenas a las 07.50,
con veinticinco imágenes de ayer,
y veinticinco de mañana,
se incorporo a sus fronteras.

Miro a sus hijos,
treinta y ocho consejos del alma al mayor,
a veces de costado, a veces al corazón,
sin decir, escritos o soñados.
Doce al pequeño,
con más caricias que firmeza.

Busco en la memoria de sus amores,
los cuarenta y seis besos,
y las cuatro manos entrelazadas,
desafiando una vez más al porvenir.

Le arranco las agujas al reloj,
las paseo por todo aquello que aún no había sucedido,
y con ellas,
y la tinta de lo imposible que manchaba sus ojos,
se sentó a escribir.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00