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lunes, 24 de octubre de 2011

Sábado 22 de octubre de 2011


NUESTRO PATRIMONIO

¡Qué son nuestros!
¡Qué el mundo los trajo para ti!
No me oyes.

¡Eh, tú! Acércate, quiero contarte un secreto,
todo lo que ves es tuyo,
millones de hombres han hecho para ti, este mundo,
¿por qué lo desprecias? ¿no quieres agradecer
que la humanidad misma,
que todas las manos de todos los muertos,
que sus sonrisas y sus guiños, sean tuyos?

No seas rencoroso y lee,
vive un poco por ellos
desentierra sus nombres,
llora un ratito su emoción
y canta.

¡Eh tú! Resucita que estás dormido
dile adiós, hasta mañana,
aunque no esté, deja que sueña contigo,
déjale habitar tus noches,
que toque las membranas del ocaso
cuando, aún, yaces sobre la cama.

¡Eh! Despierta,
solo es un libro,
aun te quedan millones de tumbas
repletas de páginas por revivir.


Magdalena Salamanca


Nuestro patrimonio

Vivías en la penumbra de tu propia fortaleza
que ofrecía al mar sus secretos
pulidos con el ritmo tenue de las horas.

Te invoqué a los siete vientos,
haciendo mío nuestro patrimonio,
y una aurora boreal quemó tus labios
con el roce de mis versos.

El sol, deslumbrado por tantas palabras,
abrochó sus ojos, mientras cincelabas
cuidadosamente el sonido del viento
para construir un nuevo baluarte,
pero, volviéndose sobre tu espalda,
los verbos cayeron primero,
sin más días, noches o murallas.

Paloma Benito


NUESTRO PATRIMONIO

Nuestro patrimonio nos oculta,
disipa nuestra imagen
su renovada apariencia.

Como un espacio sin paisaje,
emborrona nuestro rostro.

Un lugar al que volver
para seguir mirándonos.

Antonia López

NUESTRO PATRIMONIO

Nuestro patrimonio
fueron sus palabras,
entretejidas en el aire
nupcial de la mañana.

Conversaba
con la flor ceñida de su talle,
con su plural color,
sus secretas
virtudes materiales.

Venía desde lejos
sonriendo en el lenguaje
activo de las olas,
trayendo en su boca
los modales
de una juventud
de acero y bronce,
los duros metales
de sus versos.

Cantaba al porvenir
de los encuentros,
al obrero callado y serio,
concentrando en su tarea
un amor que no se besa,
un amor que no se dice,
un amor que sólo se hace.

Ruy Henríquez

NUESTRO PATRIMONIO

Ayer llore toda la noche,
bajo un silencio que nunca había escuchado.
Desde que nací la tierra temblaba
ante el horror de sus hijos asesinados
y los que morirían a la mañana siguiente.

Entre disparo y disparo,
todo parecía olvidarse.
La ceguera cubría los edificios cotidianos,
lo imposible cerraba nuestra memoria,
la sangre secaba su huellas lejos de la ciudad.

Hasta el siguiente golpe,
cruel, arrogante,
certero mordisco donde la muerte volvía a matar
lo que quedaba de hombre en ellos.

Ayer llore toda la noche.
Con las armas que nadie supo usar,
con los disfraces de dioses encadenados,
prometieron quemar sus pistolas,
en una hoguera de palabras,
prometieron dejarnos en paz.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00

ME MARCHO

Porque ya no queda tierra por llover,
las frágiles gotas de tu piel
se secaron con el viento del océano,
que cruzó las calles de tu último nombre.

Casi sin memoria,
me destejo en el invierno de la Boca,
donde corríamos tras una pelota descosida,
y los cuarteados labios de las niñas
amasaban el pan de las noches.

Mi corazón sabe rezar,
pero las oraciones caducaron en tu voz,
sin violencia pedías por favor que te amara
y rompías las sogas que te ataban al respaldo de la acera.

En el barro escribimos nuestros nombres
como si fuera para siempre,
en el árbol están nuestras iniciales endurecidas
como una partitura escrita
por los picos de algún pájaro cantor.

Me envenené tantas veces sobre tus labios
que ya mi lengua no convierte ningún verso
en manos forajidas, como las de esa guitarra
que bailaba sobre los cuerpos muertos.

Me atrevo a confesarte todas las mentiras sobre está tumba,
porque el verdadero muerto, está por nacer.

Adrián Castaño
Sábado 16.00 hs.

lunes, 17 de octubre de 2011

Sábado 15 de Octubre de 2011


ME MARCHO

Cruzaré la puerta y, en alto vuelo,
ignorando los vaivenes del destino,
mis alas no cesarán de batir.

¿Quién no se maravilló alguna vez
al avistar lámparas encendidas
al otro lado del camino y, estremecido,
se apresuró a recorrerlo?

Me marcho para que las horas
no se duerman en la crisálida,
y para surcar, una vez más,
un mar de letras.

Antonia López
Taller: sábados, 16 hs


ME MARCHO

Sobre tacones de aguja
una mujer recoge su ligero equipaje,
ha esperado mil días para tejer su marcha.

Modelada para esposa fiel y madre incomparable
aprendió la lección de disciplina mansa,
en ese desempeño fue perdiendo sus alas,
arrojó sus disfraces de sultana entre focos
su voz se eclipsaba en un filo infinito,
en su entorno todo sonaba a abatimiento.

Cuando ya no pudo alcanzar la leve rama
que sostenía su orgullo,
buscó en el diccionario la palabra rechazo
y de ella fue sacando
las hélices de cólera que le robo la noche,
las alzas que hoy levanta para saltar la hondura
que se llevó sus sueños.

Ana Velasco
Taller: Sábado 16h.


YA ME VOY

En plena sombra,
sobre su silencio inundado,
he paseado con una costumbre,
perdidos sus años huérfanos de ramas.

Delicada como una fuente de jirafas sin oficio,
amante del vendedor de bolsas de nubes enfermas,
soñando siempre con la sequía de estanterías de esquinas antiguas.

Alguacil o aspirante a lo que queda del humo,
helicóptero o personaje submarino que come de puntillas..

Me contó como esta tarde de Enero
todos esperaban que diría una hora después de morir.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00


YA ME VOY

“Pero, ahora, mira, son sombras lo que empujas,
¿no has visto que son sombras’
Dámaso Alonso, “El último Caín”

Me figuraba que esto iba a durar mil años.

Los derroteros de la muerte,
la senda oscurísima que tus pies se afanan en seguir,
la profundidad obsequiosa y cruel
con que te persignas ante la fúnebre cohorte
que cruza cada tarde tu puerta entreabierta,
parecían las cuartillas periódicas
de una novelilla por entregas,
en la que el protagonista jamás se parecía a mí.

Qué suerte he tenido, pensaba en silencio,
haber nacido inmortal
mientras tanta gente
empecinadamente sigue muriendo.

Pero he ahí que tú también te empeñas en morir
y poco a poco te vas deshaciendo de tus cosas.

Ahora, entre el vendaval y yo, no queda nada
para enceguecerme de duelo.

Esa luz, esa oscuridad que fulge y se apaga,
ese resplandor que tu sombra me negaba,
es a mí a quien ahora retrata.

Esta novelilla, que con artificios alargaba,
toca a su final clavando sus nudillos en mi puerta.
Viene a seducirme con sus vagas promesas
de inmortalidad y truculentos rezos.

¡Qué falso es todo esto!
Tu necrófago ritual y tus lamentos.

¿Acaso no sabías que por cada verso,
el cielo pagaba un poco menos por tus restos?
¿Qué tu cuerpo poco a poco se quedaba en palabras?

Tantas cosas por decir,
tantas homéricas batallas,
y tú ahí esperando como un muerto,
que la vida nunca acabe para ti.

Ruy Henríquez
14 de octubre de 2011


Arquetipos insinuantes

Con la esperanza perdida,
entre matorrales de vidrio,
sangraban mis párpados
tratando de ahuyentar toda ceguera.

Los cuerpos mutilados
y la piel hecha estrías,
incapaz de volver a su forma original.

En nombre de la libertad
muchas curvas se extinguieron,
pero las alas de una gaviota
elevaron, torpemente, su vuelo
anidando arquetipos insinuantes
en el borde más opaco del sol.

Paloma Benito (17/9/2011)
Taller de Carmen Salamanca (16h)

lunes, 3 de octubre de 2011

Sábado 1 de octubre de 2011


El agua nos amaba

Una esperanza arrodillada
sobre la cúspide de tu cuerpo doblado,
deslizaba labios que creíamos eternos
por la estrecha ladera del viejo diván.

El agua nos amaba
hasta que comenzó a evaporarse
por cada poro de nuestras palabras,
confundieron los imanes sus extremos
y algunos átomos se arrugaron a destiempo,
borrando la forma que te sostenía.

Mil besos cayeron marchitos
en el envés de la tarde,
mientras aquella canción agonizaba
supurando destellos de menguantes lunas.

Pero antes de partir, veneré algunos versos.
Y mi goce salpicó de líquenes
el grito contenido en la corteza de tu voz.

Paloma Benito

EL AGUA NOS AMABA

Absorbidos por matices turquesas,
nuestros cuerpos abrazaron la transparencia
del líquido tamizado
por el selecto serrín de micas y cuarzos.

Hondas que andaban y desandaban en un baile arrebatado
descargaban su energía sobre dos torsos
entrelazados por el eslabón forjado con los índices.

La materia vacía de sollozos y baladros de jergones rotos
se dejaba acunar por la sinfonía atlántica,
el ojo del albatros recogió el brillo de esa balsa
flotando en la caricia del agua.

Ana Velasco
Taller: Sábados 16h.

El AGUA NOS AMABA

Llevabas tu sed envuelta
en la piel de viejas iguanas,
caminando bajo lentas nubes,
que ponían sobre tus hombros
su cuerpo atormentado.

Hay en estas fotografías
una dorada exhalación de luz,
una humedad, ligera en el aire,
inundando el corazón
de un mar que nos amaba.

Antonia López
Taller: sábados, 16 hs


EL AGUA NOS AMA



Veo el diente que no deriva tu nombre,
el sueño que advierte a la noche
que el agua ocurre en mi boca
tatuando colores y horizontes.

Con su hambre de sazón,
la belleza invita al giro de la cama
y sigue el ritmo de la muerte.

La ilusión, enmascarada en su lengua
no quiere acostar el final,
asalta la fuga y vive su catástrofe
como una piel perdiendo sus últimas eclipses.

En movimiento, invitadas por el diluvio,
sobre el borde del infinito, arranca la tierra
luces de pruebas, navajas para el amor.

Clémence Loonis


ESTO YA PASÓ

La tierra abraza mi estremecido llanto,
y me susurra al oído:
“esto ya paso”.
Vendrán otras noches,
de luces tenues y su cálido clima
cantará versos que incendien la pasión.
Y nuestro idilio tendrá otro lenguaje,
otras palabras y besos ardientes.
Y el amante extenuado quedará adormecido,
siendo testigo, el ocaso silencioso.

Montserrat Gómez Plaza


HAY QUE TOMARLOS EN SERIO


Ella se esconde en la tibia razón oxidada
que partió una noche de romances,
olvidos y silencios.

Los monstruos,
seguían durmiendo sus palabras
sin querer aparecer
en un ritmo voraz y acompasado.

No se entendía nada,
le dábamos la espalda
a la aurora que recorría
todo su canto.

Llovía,
y la humedad que se clavaba en mis manos,
no tenía explicación,
arremetía los desvíos propios
de un amanecer infinito.

Me empuja una pasión que desborda,
una rabia maldita que es incapaz de volver
y en ese movimiento sísmico,
me río de todo
y, ahí, tomo aire y me voy.

Hay que tomarlos en serio, me decían...


LEANDRO BRISCIOLI



EL AGUA NOS AMABA

Las paredes inundadas de una luz ocre,
están a punto de estallar
y caer sobre nosotros,
contagiándonos la lacra de la desesperación.

Los ojos de la gente,
sus movimientos ágiles de tristeza,
no señalan que el barco de una dirección,
anhela un cargamento de lagrimas,
para hundirnos en el puerto.

El aire, las sillas, el papel,
las nueve de la mañana y las dos de la tarde,
la maquina de café y el uniforme de día,
todo es ahora un hielo perfecto y desarmado,
que no sabe como hacer para seguir.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00


EL AGUA NOS AMABA

Con gotas de una lluvia indomable
recorrí la ruta azul de tu mirada.

Las ingenuas vertientes del amor
rompen los últimos rayos de cordura.

Tu aliento aún sostiene esa nota en el infinito
empapelando a gritos desde el océano,
la partitura de tus labios.

No habrá más tiempo para los silbidos,
di en todas direcciones que resucitarás.

Mis tímpanos detonaron en silencio,
mientras salabas las veinticinco horas de ese día
con tus ojos de mar.

Ya no me quedan fuerzas para rendirme,
imagíname entre las heridas del volcán
perdido por aquel encuentro.

El agua nos sigue amando
por las húmedas palabras
abandonadas en el zodiaco de tu piel,
el barro de las tildes endurecieron en tu rostro
arremolinando sobre tu voz.

Adrián Castaño
Sábado 16.00 hs.

domingo, 18 de septiembre de 2011

ARTISTAS DEL VERTIGO- 17 DE SEPTIEMBRE DE 2011



ARQUETIPOS INSINUANTES

Epidermis de mujer amenazada por finos dientes de fieras hambrientas.
Complaced su insaciable calumnia, requiere armas de fuego y linaje,
protuberantes ideas han de debatir sus ansias entre azufres y flores:
nadie puede librar esta batalla sin descifrar el misterio de partir.

Ella se arrodilla victoriosa entre los senderos del alma
y cree encontrar respuestas insinuantes, plagiando arquetipos.
Ella, ave cautelosa, aplaude gangas de discordia,
siembra constelaciones de ilusión y luego, extenuada de dolor, huye.

¿Dónde se esconde el antídoto? ¿hasta cuándo porfiar la venganza?
Toma de Atenea su lanza y surca el jardín del minotauro,
decapita su faz taurina y ama al hombre,
entre sus piernas crece la belleza.

Han blasfemado tu nombre durante siglos
pero tus manos son la fuerza del futuro.
Encadenada al yunque, desafía al hierro, desnuda tu palabra
y contempla, desde el balcón, cómo mueren todos los arquetipos.

Magdalena Salamanca





ARQUETIPOS INSINUANTES

Buscabas una luz y tropezaste con la noche.
Bárbaros navegantes de insomnios
te hablaban de otros tiempos
donde el mar era purificador
y el sol un vago sueño.

Enmendaste el camino
creyendo salvarte de la muerte.

Los ojos acribillados
piden clemencia a algún dios
que, extraviado, no atiende.

Nada más que decir.
El tiempo produce sus querencias,
sus notas discordantes, sus miedos.

Arquetipos insinuantes
al pie de la montaña
reflejados en el espejo
al mirarte, desaparecen.

Cruz González Cardeñosa
Taller: Sábados 17:00 h





ARQUETIPOS INSINUANTES

Aceptar esa imagen que se destroza con un golpe de mar o de viento,
la piedra horadando hasta el fondo nuestro inusual retrato.

Más me valdría desdibujarme en otro y sus perfiles provincianos.
Aceptar esa derrota que me entrega su copa
para que beba en ella un vino fuerte y extraño.

Admitámoslo. Esa figura que se despeina en olas,
esa imagen erizada en cristales que se deshacen, a su vez,
para formar nuevas imágenes en infinitud de espejos,
son los arquetipos inusuales de uno que en mí
aún no llegó a la punta de mis dedos.

Déjalo volar, me digo.
Déjalo que él también siembre sus cabellos en el aire.
Deja que respire el oxígeno dulzón y embriagador de la noche.
Que él también se multiplique en desconocidos espejos.

Ruy Henríquez
17 de septiembre de 2011







ARQUETIPOS INSINUANTES

Tomó del espejo una verdad estática
que cupiese en la veta de una piedra
y el tiempo perfilara sus contornos.

Con la cadencia insinuante del viento,
hizo el movimiento preciso,
dio la espalda a unos ojos detenidos
y se puso a caminar.

Antonia López
Taller: sábados, 16 hs




ARQUETIPOS INSUANTES

Ella empezó a desnudarse sin pudor,
sin importarle la mirada de aquellos,
que le ponían colores lejanos,
rudos y áridos.
Ella comprendió que no había dos mundos,
arquetipos insinuantes,
descubierto su juego.
Emprendió otros caminos
que rompieron en pedazos las cumbres de las montañas.
Y así sus huellas dejaron fragancia a mar y verde.
Ella se fue volviendo poeta.
Ella soy yo.

Montserrat Gómez Plaza





NOSTALGIA

Nostalgia, esa prenda que sobra en el armario,
un tragaluz para enjaular quimeras,
pócima que no se empacha de aflicción.
Un golpe en la entraña de algún dado extraviado
donde orientar falsos recuerdos,
cárcel de bípedos con el alma curvada,
distancia infinita a un beso inabordable.
Ana Velasco
Taller: Sábados 14h.









ARQUETIPOS INSINUANTES

Se pueblan de carcajadas, de luz en el tallo,
de pruebas de misterio y cada contemplación
de la voz atardece en la cintura.

Cualquiera de los dos son escalofríos,
encuentros que parecen una despedida.
Mano de pradera contra la conciencia del espacio.
Borde de tierra donde se desprenden las insinuaciones.

Desnudos, sin espacio, midiendo el amor
con el rasguño de la soledad,
con la circunstancia que seca las alas
pido un precio para mi cabeza.

Dispuesta a encarcelar todos los golpes,
necesito convencer a la desaparición,
cantar la atmósfera
y atraer un giro para mi palabra.

Clémence Loonis
Taller Sábado 17hrs






ARQUETIPOS INSINUANTES

Vuelco hacia el vacío las palabras del encantado lunar,
que me visita en las noches de estrellas diamantadas
con una voz adolescente, que me da una lección de humildad,
sobre las húmedas baldosas del presente.

Tu ácida inteligencia me conmueve
a tal punto que el Marqués, de sádico,
sólo tiene entre nuestros dedos, un cálido olor amarillo.

Te vi y te reconocí entre los dientes, el único amor del viejo rayo de sur.
Los años son anécdotas fumadas por el dios de la lluvia
que empapa nuestros párpados en la despedida.

Ahora te sé mujer, llena de palabras y de pensamientos casi autóctonos,
rodeada con calles de tierra y techos de cinc,
concluyendo cada frase con un “Viste Pa”.

Sólo sé, que esta vez, renuncio a mi agnosticismo.

Adrián Castaño
Sábado 16.00 hs

domingo, 3 de julio de 2011

REVISTA DEL SÁBADO 2 DE JULIO DE 2011




Lejanos ruiseñores

Bajo una inmensa
Cortina de humo
fluye una pasión,
pasión desdichada,
enloquecida por los huesos
partidos al viejo
horizonte.

Lejanos ruiseñores,
Vuelvan a encender
La llama oscura,
enredada y caigan lentamente
en el centro del amor.

25/06/2011 yolanda h







LO IMPRESIONANTE

Recuerdo versos sin edad,
actitudes respetuosas
levantando las piernas
de aquellos
que alcanzaron
el vacío absoluto.

Voces
en textos inmortales,
como planetas
en peldaños arbóreos,
despertando
multitudes impacientes,
líricas reflexiones,
ardiente nobleza
recordando a mis mayores.

Me mantengo
sujeto a medio mundo,
y en las alturas
imagino la concurrencia
saltando membretes,
arco iris indecible.

Tardes
en que recojo
ópalos turbios,
cumplo recorridos
sobre fuegos artificiales
y errores bizantinos,
clausuradas melodías,
silenciosa marea.

Jaime Kozak
Taller de los Sábados a las 13hs.





EN MEDIO DEL PECHO

En medio del pecho,
sobre la desesperanza que esgrime su costado,
al cansancio y a la prisa,
ambos en si quehacer vespertino,
que imita la forma del agua,
cuando guarda en sus bolsillos,
las noches donde hacemos el recuento de lo vivido.

En medio del pecho,
con los ojos gastados de soñar,
con las palabras secas,
como un ramo de nada,
que se resiste a morir.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00







En el medio del corazón.

Desenfada el recuento de los abrazos.
En la censura gravitan granos ocultos,
vencidos.
Ganancias tienen sus nombres.
La vuelta abre los recintos.
Devanea.
Nos damos de boca.
Discurren,
espejeantes,
los espacios.
Proyectan una acusada armonía.

Pícara,
provocativa,
que no se desnuda
como las otras,
como las demás.

Hay dedos que tejen
por dentro
y por fuera.
Ella
que ha aprenhendido
ahora conoce
como lograr las alabanzas.
La orquídea,
por fortuna,
es una flor de asedio.

Juan Francisco González-Díaz








EN MEDIO DEL PECHO

Palabras y cremalleras
se enderezan,
giran hacia tu pecho
como si fuese el corazón del amor.

Pero no, no están adelantadas al capricho
duermen sobre una historia que estalla
atrapadas por ese afán de desconocer el pasado.

En medio de tu pecho,
de espaldas al exilio,
a la piel, su perfume ama desesperadamente
la victima de la resina.

Juegan una partida de miradas
donde el destino es herida
y se consume, somnoliento
sobre los muebles impolutos del cuerpo.


¿Peldaños o escafandras?;
Las perlas de este collar
resumen la huida,
donde lo principal, tu pecho,
desvanece el horizonte.

Clémence Loonis
Taller Sábado 17h







EN MEDIO DEL PECHO

Alejado de toda humanidad
comprendo que el silencio
me estorba bajo la lengua
como una piedra o un tronco
derribado en la tormenta.
Hombre o yunque que resuena.
Talud de tierra hecho de sangre.
Mido la distancia que me separa
de tus diligentes dedos
y me pongo en marcha
como un peregrino
que hubiera perdido su fe
y en el clarear del alba
viera dilatarse la pupila del horizonte,
sintiendo en medio del pecho
los tres golpes con que el destino
llama a los que una vez
prometieron morir
persiguiendo una palabra.

Ruy Henríquez2 de julio de 2011





EN MEDIO DEL PECHO


Un cerezo crece a orillas del sur,
sus ramas son color esperanza
su voz un susurro de mar.

Un hombre y una mujer se acercan,
su sombra contonea formas nunca vistas
que hacen llorar al cielo.

Descubren las dunas de la noche
reptando deseos como vertientes iluminadas
que hacen correr sus aguas hacia horizonte.

Todos sus órganos despiertan al sol
que tímido abre la mañana entre caricias
aunque duerman, todavía, los delfines.

La mujer ha manchado sus arenas
mientras él hunde sus restos en las rocas,
divide el canto y sueña.

Después con un aspira vientos,
alzan banderas iluminadas
para que todos abran sus ojos a la vida.

Tratan de doblar la historia en pedacitos
para que nadie se quede sin su canto,
canto alado, virgen, fugaz: humano.

Magdalena Salamanca






LEJANOS RUISEÑORES

Nadando con mi traje de plomo
hasta la orilla de tu boca,
fui clavando mis rojos acordes
en la lejanía de tu canto.
Los ruiseñores que te acompañan
de verso en verso,
parten conmigo este gramo de luna
y vuelan alrededor de tus labios,
cual vidrio estallando desde tus latidos
invocando a los altos feretros
para saber de tu nombre.
Invoca a los melomanos dioses
y preguntales por tu voz.
Adrián Castaño
Sábado 16.00 hs.






EN MEDIO DEL PECHO

Allí quedó
en medio del pecho
atravesando pulmón y corazón
discurriendo tranquilamente por las costillas
encallada entre dos sílabas que no pronunció.

Cruz González Cardeñosa
Taller: Sábados 17:00 h





EN MEDIO DEL PECHO

Bajo un montón de piel desollada,
trinchera para el eco del espanto,
palpita un tambor callado.

Tras el goteo incesante del tiempo
en la espesa charca del silencio,
en medio del pecho
despierta el canto.

Antonia López
Taller: sábados, 16 h

domingo, 26 de junio de 2011

REVISTA DEL SÁBADO 25 DE JUNIO DE 2011


LEJANOS RUISEÑORES

No esperamos su canto,
pero cuando se alejan,
algo ocurre, inesperado.

No les basta nuestro pan,
ni el agua que les damos.
Nada sacia su sed.

Antes de alejarse,
nos dejan su canto.
Nadie abandona su lugar.

Antonia López
Taller: sábados, 16 h






SI CONOCIERAS LA PROFUNDIDAD...

Si conocieras la profundidad
a través de mis párpados,
te perderías
en zigzagueantes,
ciclópeos
insomnios, adheridos
a esqueletos,
creciendo
casi tanto,
como gestiones
de ministerios
y plumas
de corral
en la morería.

Y junto
al cordón de la vereda,
desapercibidamente,
un estanco
acaba de tragarse
a un hombre
distraído por la luna,
mientras asomaba
otro hemisferio,
girando
en sentido
contrario
a las agujas del tiempo.

La roja
lava cefálica
asoma
en hipertensos
latidos cósmicos,
por detrás de claves
metapsíquicas
en cantidades
de cornisas
mucho mayores,
que las reglamentarias
para encuentros
insustanciales
y afrodisíacos.

Jaime Kozak
Taller de los Sábados a las 13 hs.






LEJANOS RUISEÑORES


Como sin llegar y siempre a punto de irte
habitas lejanos ruiseñores, escritos en bosques pintados.
Algunos fueron sacados de libros de cuento
donde malos y buenos se educan a sí mismos.

Brujas con banderas piratas surcando el corazón de la bestia,
naves de espolones afilados con punta carmesí por la lucha,
pero tú, haces como si partir en dos la vida, fuera leyenda o mito.

Fingir barrer las olas del mar con una escoba de sueños
o maldecir sus devaneos bajo el manto oscuro de la noche,
saber o no la clave para seguir hablándole a las nubes cuando lloran,
sentir el peso de la ropa mojada bajo tus manos tocando mi piel.

Todavía yacen los recuerdos como mutaciones de hoy para el mañana.
Un aplauso discreto, amilanado por la inmensidad del mar,
que siembra la playas de gentes caminando la horas sin decir basta.

Aquí estoy ¿no me ves? tus pasos ya me han encontrado pero tú…
Tú te haces el muerto queriendo flotar entre palabras nunca dichas.
Aquí me tienes entre lejanos ruiseñores, a punto de irme, casi sin haber llegado.

Magdalena Salamanca






LEJANOS RUISEÑORES

Del alba rasgaban el aire,
con su canto,
lejanos ruiseñores.

Llegaban desafiando las costumbres
y los párpados cerrados,
la unción desgarrada y triste
que hacían del hombre
otro animal solitario.

Era un cristal rompiéndose con la luz primera.
Era un cantar que bautizaba con sus lágrimas la tierra.

Venían a despertarnos, a celebrar el día,
mientras nosotros seguíamos dudando
si entregábamos nuestros cuerpos
a las permutaciones de las letras.

Ruy Henríquez
25 de junio de 2011







LEJANOS RUISEÑORES

Dos ramas de olivo,
de la garganta a los ojos,
donde posa el buitre su desesperación.
Rodeado por la carne efímera del volcán,
a distancia y media de ningún lugar,
abre sus alas,
con la intención,
de seducir a la muerte.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00




LEJANOS RUISEÑORES


No se oyen los pájaros del jardín,
tampoco se escucha ningún surtidor en el fondo del patio,
un silencio atronador atraviesa las corolas del magnolio
aterrado por un erecto índice
que dispara sobre apellidos impronunciables.

En la acera adyacente se buscan escondites
para cobijar el canto de las plumas,
cedazos donde licuar lágrimas de solfeas,
un pecho para lacar la quimera del mundo.


Se despintaron los sentidos,
el bullicio llenó ciudades y alquerías,
mas las palabras de mil canas seguían sin luna
para maquillar sus ojos doloridos.
El delirio se cobijó en hornacinas sin premura,
pasamos medio siglo hasta rescatar jirones del espejo,
recordar el trino de lejanos ruiseñores

Ana Velasco
Taller: sábados 16h.





LEJANOS RUISEÑORES


En medio de tu tierra de semillas
cansada de tanto partir, susurro la lejanía.

Un sepulcro donde vive el silencio,
choca la luz y el vapor del encuentro.

Se llevaba colocar las formas
sobre las artimañas del cuerpo.

Escucho al gas que detiene el mapa
este pedazo de inquietud cotidiana.

Pido al vuelo una mirada distendida
una cintura que amanezca cruzando el espacio.

Clémence Loonis
Taller sábado 17h

martes, 21 de junio de 2011

REVISTA SÁBADO 18 DE JUNIO DE 2011




¿QUÉ ES UN POETA?

Un trémulo resquicio entre las horas
que se vierte como mujer de otro tiempo.

Hoja de cielo que nubla la razón
y recorre la piel de sus arenas
con los brazos tendidos, ciegos al amor.

¿Quién se oculta bajo tus dedos?
Nacer es solo una insistencia,
la distancia entre cabellos sombríos
y prematuros mechones de ilusión.

¡Siente poeta! tu misión es abrir los años,
enmudecer los comienzos entre soles y lunas
desenredar letras cuando la luz nace para ti
y, sin más, hacer eternidad sobre el blanco.

Magdalena Salamanca






POEMA

Vivíamos en esa tarde
que habías escrito para otros.
Nada sabíamos de la historia
engarzando sus delicadas manos
a tu versos.
Nadie quería detenerse.
Tu mirabas sin mirar.
Sin nombres ni apellidos,
cada uno elegía su camino,
mientras la poesía te elegía a ti.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00



FRÁGILES E IRREVERSIBLES

En la embriagada elocuencia
de prospectos medicinales,
cubro hazañas injuzgables.

Frágiles e irreversibles
son las alucinaciones,
donde las telarañas
se bifurcan
junto a tu imagen,
desdibujada
en arboledas vecinas,
atravesando parábolas.

Me alejo
de sensaciones
más allá del límite
solidario.
Por oficio,
despliego y admiro
la generosidad
en cambiar de piel.

Fuera
de continentes fósiles,
me precipito
en labios renacidos,
bailando ciegamente,
órbitas lunares.

Aupado en el viento,
retuerzo
como animal herido,
la furia
contra la tierra
golpeada,
vociferante.

Ato en corto
tu aliento,
arracimado
y burlón,
sobre espejos infinitos
que ningún mortal
puede asesinar.

Jaime Kozak
Taller de los Sábados a las 13 hs





¿QUÉ ES UN POETA?

Caja resonante,
agujero que en su voz se esconde.
En él todo resuena.

Luz y llama
que en el círculo de su boca vibra,
como un vacío que se descubre
en cuanto la lengua calla.

En el silencio,
en el hoyo plural de su aliento,
conocidas palabras se juntan
para enunciar lo nuevo
que en su unión se esconde.

Madera sonora, cuerda vibrante.
Así tiembla el poeta
al penetrar el cuerpo sonoro de su amante.

Ruy Henríquez
18 de junio de 2011





¿QUÉ ES UN POETA?

Me preguntas amigo ¿qué es un poeta?

Los versos lo designan: un corazón abierto,

un aleteo de libélula, un escultor de estelas…

También es el lienzo que destila el sudor del infinito,

el que pone su trino en el dorso de un beso,

la mano solitaria que sostiene la rosa.

Es el viento que sopla en un gaznate hueco,

un guante que atrapa el pliegue de un relámpago,

la lente que proyecta la insensatez del hombre,

el llanto del exilio que no precisa navío,

una hipérbole sobre un espacio cóncavo.

Ana Velasco
Taller: Sábados 16h.






QUÉ ES UN POETA

El poeta se vierte en otras voces
y no queda atrapado en su silencio.

El poeta hace que una palabra sola,
en un solo verso, nunca recorra
un solo camino.

El poeta tuvo que robar
a los dioses para escribir,
pero no con letras de fuego,
sino para que su tinta
se hiciera ignífuga.

El poeta es un jugador
que nunca pierde,
pues nada ha de ganar.

El poeta es ese viajero
que sube a ningún tren.
Tal vez sea ese su destino.

Antonia López
Taller: sábados 16 hr







¿QUÉ ES UN POETA?

Es la sangre que corre
por el río de la ausencia.

Poeta es el que juega con fuego
y muere ahogado en la última partida.
Es el que grita:
¡Quieta noche!
Y el sol comienza a enterrar los cuerpos
en sus desmayadas manos.

Es el que pone en venta el amor,
donde los húmedos rayos de tu voz
se clavan, junto a las agujas de este viejo reloj
que dio tantas horas, al vértigo de los cuerpos.

Es el que entra por tu ventana
y huye con una máscara desafinada,
para no ser reconocido por el viento.

El poeta es un ágrafo para la muerte.

Adrián Castaño.
Sábado 16.00 hs.




¿QUE ES UN POETA?

Papel en blanco y pluma en la mano.
Palabras en orden o en desorden.
Suenan las campanas...
Replican con tanta fuerza,
que mis sentidos despiertan el saber
¿ que es un poeta?
escribir hasta que la mano se duerma.
Acaricio con fervor, la curiosa respuesta.
Llantos de sirena, envueltas en suspiros.
Atardeceres cerrados por la niebla y...
Un juicio justo a favor del poeta.

Yolanda h




¿QUÉ ES UN POETA?


¿Una determinación?

¿Una luz terca que dialoga con el próximo beso?

¿El extremo del aullido que envasa los labios?

¿Eres tú?

Más allá del viento en que retumba el amor,
afila el paso que adelanta los hijos.

Las garras del cuerpo soplan una última tentativa.

Amanecen ambas cicatrices:
La verdad y la sombra de tus ojos.


Clémence Loonis
Taller Sábado 17h