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domingo, 17 de octubre de 2010

SÁBADO 16 DE OCTUBRE DE 2010






EL ALBERGUE


El albergue suspira su fraude,
lenta velocidad para alcanzar el cuerpo.

Carne maliciosa donde
el humor retumba sin derretirse.

Apela la voz,
la garganta gime
y esa camisa escribe
sobre la piel
su letra dura
su llanto doble
un movimiento esparcido
para salir de mí.

Clémence Loonis
Taller Sábado 17h





EL ALBERGUE (de Dios)

Se contiene a sí mismo
atiborrándose de hospedajes
entre el Malecón y la tuba,
siempre que se pueda
y ostente previamente
aires de trombón.

Se esconde y se des-esconde
en láminas de cielo,
allí, en lo alto,
donde la tos enfurecida
de una pálida abuelita,
anuncia su muerte.

Sal, no albergues tu miedo
en silenciosos huecos,
ayúdanos a seguir.
Mañana, camino del sol,
registraré todas las estrellas,
por si pudiera encontrarte.

Magdalena Salamanca







EL ALBERGUE

Las dalias se ensombrecen cuando no estás
y abedul hace aguas cuando lo riegas día y noche
y ni siquiera te das cuenta de que está,
plantado desde hace siglos,
a la orilla de ese lago giratorio
al que regresas por primavera
como los patos o los pingüinos
que nadan o se zambullen
sin importarles mi estado de salud
o tus amores intempestivos y cotidianos
con que saludas y te vas.

¿Sabes el secreto?
El verde de los bosques
se arquea frente al viento.

Llegaste del invierno más frío,
de la congelación extrema,
y ahora quieres que un sol te sostenga
colgada de sus rayos y dormida soñar
que no existe el miedo,
que las guerras terminaron,
que el amor es ese estandarte
con el que caminas ligera
y que sólo sirve para hacer el amor.

¿Sabes el secreto?
No hay albergue para la algarabía
que brota de tus labios.

La vida está aquí
en tus manos y en tu piel
en los espejos entre los que te escondes
y allá, en algún cielo inesperado, en un adiós.

Es preciso partir, abandonar desérticos horizontes
y asentarse donde el verde de los bosques
se arquee frente al viento.

Cruz González Cardeñosa
Taller: Sábados 17:00 h







EL ALBERGUE

Desde la epidemia,
que corre por los ríos
que cortan mis huesos,
lanzo mi voz,
sombra ajada sin parpado,
mañana huérfana de pájaros.

Desde la inocencia,
sin árbol en la palabra,
sin sombra en el sonido,
vengo a alojarme,
en tus comienzos,
de herida sin vestido que la baile,
de témpanos de espuma,
del adiós que adivina tu porvenir.


Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00






EL ALBERGUE

Sinuosa avanzaba su escalera,
en la negra urdimbre de las sombras.
Era trepar por sus pasos celestes,
su agitación de sexos indomados,
la curva extática
por la que se desencadenan
las manos hambrientas,
los muslos huérfanos,
la alta cerviz de sus entrañas.
Paseaban en el dulce perfil de su mirada,
agrestes tierras despojadas,
besos agrios de malestar enamorado,
voluptuosas palabras pronunciadas
quedamente al compás de un ritmo
de dolor y de sangre.
Su voz era el albergue
de torrentosos ríos olvidados,
el negro caudal de los años
suspirando en su aliento,
en su jadeo de hembra
liberada de espantos y de ruegos.

Ruy Henríquez
16 de octubre de 2010






METALOIDES CÍVICOS

El mimbre de tu piel
atraviesa oxígenos,
florecidos corchos
que interrumpen
mi encuentro
con alguna voz.

Quiebro la noche
en tímidas legumbres,
mientras despierto
a mi sombra,
jugándome
actos venerables,
otros epitafios.

Si estimara en conjunto
la casa viva
de tu queja a destiempo,
sabría acercarme
a la majestad
de tu índice escarlata,
mansedumbre
de mosca ardiente,
prendida
del gran átomo de la ignorancia.

En tal caso,
este cerebro mío,
oculto bajo un sombrero,
exigiría
infaustas analogías
que, a veces,
con dudoso exito,
sacrifico
a metaloides cívicos.

Jaime Icho Kozak
Taller de los Sábados 13 hs.






ESTRUCTURA

Con ese tesón que poseen los antílopes
el hombre cimentó acueductos,
atravesó los océanos, subió a la luna.

Tenacidad y empleo como argamasa
que fundía la historia ¿Cuánto poderío?
Cambió catedrales por cónicas figuras
empeñadas
en cosquillear el ombligo del sol.

Algunas torres cayeron.
Algunos muros sellaron falsos habitáculos.
Pero él, albañil del progreso,
no se detuvo ante los destructores del movimiento
esculpiendo en su abstracción,
una estructura
que traspasó su mera contumacia.

Ana Velasco
Taller, Sábado: 15 h.





CASTIGO EXCESIVO


El día se encoge de hombros,
de sus labios escapa el color,
si vuelve ese paisaje de hielo,
envuelto en violetas espigas.

Es un castigo excesivo
despertar en la penumbra
que siega los primeros rayos.


Antonia López
Taller: sábado 15:00 hs





RECOPILANDO EN LA DISTANCIA

Reposando sobre un tango,
lejanos al cuerpo de tu voz,
albergo cánticos nucleares
que desfilan por un pasillo sin fin
hasta el ocaso de todas las vanidades.

Pifiando en algún porvenir mediocre,
trato de escalar entre vocales azules
hasta la cima del dios universal
y desespero cuando me doy cuenta
que en esa altura, no hay nada de nada.

Por eso, te busco en algún acorde,
alguna melodía, algún llanto de niño,
en un ave imperial,
porque de esta manera
podré caer rendido ante esa inmensidad,
violando todo protocolo,
absorbiendo directamente el río
que se encastra en tus ojos.

Mañana, al despertar,
volveré a pensar en el futuro
y así, seguir creando del pasado
lo que viento desprende
a velocidades extremas.

LEANDRO BRISCIOLI

sábado, 9 de octubre de 2010

REVISTA: ARTISTAS DEL VÉRTIGO SÁBADO 9 DE OCTOBRE DE 2010




POEMA A MIS 37 AÑOS

Esta vez, os esperaba,
he surcado mares en un barquito de papel que nunca se hundía,
atravesado montañas en pijama y pantuflas
he espolvoreado la virtud del caminante por los caminos
y ceñido mi bienestar al zurrón y la cantimplora.

Os esperaba sí, durante 36 viejos años,
he tejido, con mis propias manos, las prendas que hoy visto.
Pude saborear la penumbra y la luz
al lado de una vela que no se apagó, es cierto,
pero mis ojos se fruncían para poder la mirada.

He templado los ánimos para saciar los sentimientos,
para robustecer la permanencia y sentir que el trabajo, lo puede todo.
Supe del tiempo su constante insistencia, supe del viento su fuerza,
supe que tiempo y viento escoltarían mis ansias
y ahora, la fuerza insiste feroz entre mis días.

Ah!!!! Cuántos años he tenido que nacer,
cuántas palabras rescatadas a la vida,
cuánto misterio perforando mis tímpanos,
y a la vez, cuánto silencio apaciguando el misterio.

Os estaba esperando sin premeditación pero con alevosía,
El delito esta vez, era salvarme,
rescatar del pasado un pedazo de mí
este pedazo que hoy celebra con vosotros
el comienzo de una nueva vida.

Magdalena Salamanca






EL HOMBRE DE LA ESCALERA

Las construía desde arriba,
tuvo siempre un cielo en sus pies,
edificaba en espiral todas las barandas
y alguna vez, tuvo que ordenar la cruz del sur,
cundo la noche desgarraba su constelación.

¡Oíd mortales!
Viajará al centro de la tierra
en busca del rojo mar y sus cimientos.

Pero también se ahogó entre sus piernas
y cayó rodando hacia el futuro.
Tu andar inventó el camino
y las claves de lunas que desafinaban sus pasos,
lo devolvieron a tu voz.

Adrián Castaño
Sábado 15.00 hs.





MUJER CAMALEÓNICA

A Magdalena Salamanca,
en su cumpleaños.

Mujer camaleónica de una sola piel,
espejo que aloja la lentitud del rayo,
desnudo verbo que abre la palabra,
que ama los acordes venidos del sur.

Mujer de versos imposibles,
de pétalos de acero y seda,
de montañas en la comisura del fuego,
que atrapas en tu vertical caída mi deseo.

Mujer extendida en la construcción metal de una caricia,
equilibrista de sueños de algodón y espinas,
de ojos de memoria muda.

Mujer,
el futuro arde entre tus manos.

Hernán Kozak







CINCO MONEDAS

El perfil de tu sombra se dilata
en tiempos venideros.
Tiempos que se asoman
con su hambre de siglos,
con su pródiga materia
dilatándose en el aire.
Cinco monedas,
como cinco círculos de fuego
quemándose en tus dedos.
Cinco promesas refiriéndose a tu suerte
hecha de golpes y de yertos cielos.
Rezuman sus metales
la sangre que en ellas se debate.


Ruy Henríquez
9 de octubre de 2010






EL HOMBRE DE LA ESCALERA
Aquel día la suerte siguió sus pasos
para dibujar los peldaños de su sombra.

Ya no le era necesario fatigarse,
detenerse a tomar un respiro
en mitad del camino de la duda.

Notó que la baranda dejaba
de medir sus fuerzas,
que sus pasos no hacían
las mismas huellas.

Vio ventanas abiertas
a otras vidas que contar,
a otros cuentos que vivir.

Pensó que aquel día
Iba de su mano la fortuna
por una escalera de color.

Antonia López
Taller: sábado, 15:00 hs




CASTIGO EXCESIVO

Voy sorteando ráfagas de violencia
para poder subsistir
a lo brutal del silencio,
a lo que no se puede decir,
a la muerte.

Prohíbo que la sangre oxidada
se derrame sobre el clavijero
de la bestia universal,
la guitarra.

Tapando lo imposible,
el desorden se fragmenta
entre copas de la noche
y telas color pasión.

Cuando se acaben tus lamentos
y la tierra deje de respirar,
el castigo será excesivo.

LEANDRO BRISCIOLI






CINCO MONEDAS

Cinco dedos atravesados por el tiempo,
monedas de eternidad tiradas al abismo
recogidas al vuelo por el viento atroz
que hace circular el nombre de las cosas.

Monedas de luz,
enceguecida nota cayendo tras el telón
para poner el punto final
a cada obra representada.

Saluda el caballero
quitándose el chambergo.

Doblando el torso sonríe
mientras,
una y otra vez,
se eleva sobre sí mismo
sin encontrar respuesta.

En las butacas,
los aplausos son
el estallido de la noche
en los corazones.

Después, cada uno en su casa
se desvestirá y dejará su ropa sobre la silla
o llorará en silencio
su inclemente soledad.

Cruz González Cardeñosa
Taller: Sábados 17:00 h






EL HOMBRE DE LA ESCALERA

No os soltéis de la mano
y recordad:
las tumbas en el mar no son fijas.

Las bocas nocturnas
abren compases al alba,
cuando auscultan
lunas disecadas
entre hojas de álamo
y pasiones de un libro
que desde el olvido
mueve almas,
dormidas
esperanzas.

Andando
entre nudos de raíces,
vestido como el mundo,
no tengo pasado
ni orillas punzantes,
cráneos
desnudos a la intemperie.

Todo sucede
en esta escalera:
página en blanco
para escuchar crujidos,
voces
sembradas en cuerpos,
surcos en la niebla.

Jaime Icho Kozak
Taller de los Sábados a las 13 Hs.





CINCO MONEDAS

No vuela sin el estupor de un número.
Cuenta la latitud del vuelo
y sus nubes atormentan al aire
como si el movimiento
fuese a llevarse al sol
en otro entorno,
destellos de metal
donde la vida acuesta el abandono
y vuela, vuela, más allá del eco.

Clémence Loonis
Taller Sábado 17h





SOMETIDO A DOS SÍLABAS

Un anhelo no deja de asaltarme:
Oír de unos labios, que no llevan nombre,
las sílabas “te quiero”,
una ilusión errante que agazapa la dicha
y embarga tercamente la brisa de mis ojos.

En ese ocaso vuelvo a confundir el recuerdo
de fogosas caricias recorriendo mi cuerpo,
de esas tardes gozando con el sexo,
un beso atravesando el sinsentido
circunscrito, tras un mechón colgado a tu cintura.

Si creyera en Dios podría fundirme
en un pliegue celeste o rendirme a tus pies,
extasiada como Teresa en su canto.
Me duele el decoro de las tablas
sin cortesías arrojo el mito de Tristán e Isolda
ahogando esta farándula en una carcajada.

Ana Velasco

sábado, 25 de septiembre de 2010

REVISTA ARTISTAS DEL VERTIGO SÁBADO 25 DE SEPTIEMBRE DE 2010





A UNA SOLA CARTA


Tiré tu disfraz,
aquel color de espanto en los arrastres.

Desnuda, venías en el afán de profundizar
cerca del futuro,
de encontrar un jamás
que no fuese a defender ninguna guerra,
que no cambie de verbo
cuando la carrera
sostiene la cadencia.

Vida de ruidos horizontales e inventamos un parásito:
secuencia para distinguir el cansancio de la protesta.

El movimiento abandonó su círculo
y nos fuimos balanceando
con la intención de aparecer
cada vez que estas dos vidas
fuesen a multiplicarse.

Clémence Loonis
Taller Sábado 17h







A UNA SOLA CARTA

“Cuando te mire
y no pueda curarte con los ojos.”
Jaime Kozak

Fui un pirata
que jamás escondió sus tesoros,
soy el que vendió sus manos al metal
para fabricar los garfios del amor.

También fui un lanzallamas
en el volcán de tu boca,
donde hielo y magma
son el adalid de tu voz.

Oigo cantos de un preludio final
y recuerdo tu nombre en mis manos,
firmando del revés
todos los testamentos
de aquella muerte ilegible,
en el universo acústico
donde el eco extranjero de la sangre,
nació volando alrededor de tu corazón.

Adrián Castaño
Sábado 15.00 hs.







A UNA SOLA CARTA

El sol va dando ordenes,
de fin de fiesta,
de puertas invisibles que se cierran.
Algunos ya se han marchado,
siguiendo el calendario perdido
en las hojas de la tarde.
Otros, los que tienen hijos,
mientras recogen las toallas,
los citan para mañana,
y les sugieren una despedida de las olas.

Nadie sabe que no habrá mañana.

La playa repasa mentalmente,
las historias de ese día,
dejando que la noche
la abrace en su descanso.

Nadie sabe que no habrá mañana.

Golpea con frialdad su gastada piel,
la bota del primer soldado.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00








A UNA SOLA CARTA

Su mirada tenía el don de disfrazar
de bien común toda la maldad común.
Sus manos atrapaban, sin lazo, el odio,
para que nadie se lo apropiara para sí.

Jugándoselo todo a una sola carta,
en la última recta dejó caer el alma.

En el punto de encuentro de lo humano,
había volcado el hueco de su existencia.

Antonia López
Taller: sábado, 15:00 hs









SIN COMENTARIOS

Después de reimprimir besos en líneas
y expulsar la clarividencia de navíos frágiles,
olvidado entre dos mares,
las letras dejan de ser un bulto deforme,
una almohada sin cabeza.

No sé si he comprendido
la espiral de gritos mudos,
de nubes atormentadas en mis mejillas,
respirando tinta extensa.

Soy un punto.
Caída desbordante
en el fondo de una vaca que sueña
con caducas formas de papel
sobre el que se apoya, tiernamente
el armazón de mis huesos.

Instantánea mariposa de níquel
que yace en la superficie encerada de un verso.


Jaime Icho Kozak
Taller de los Sábados a las 13hs.









A UNA SOLA CARTA


A una sola carta:

Y la vertiente oceánica abrió sus aguas
formando esbeltas columnas de irisados todos
que ascendían, tumultuosas, hacia el cielo.

Dios lanzó durante varios minutos
lanzas de fuego contra nosotros,
el mar ensalzó nuestras almas ante la furia de Dios.

Tornasolados vientos rastrearon las cimas,
pasaba el tiempo, la mágica lucidez del hombre
debía sucederse sin escrúpulos, los aldeanos los sabían.

En la casa del oráculo se cercenaban las astas de los alces
como si de limar asperezas se tratase, pobres alces,
su luz de grandiosa terquedad se apagaba con los años.

Nada, no hay que hacer nada, ni luchar embravecidamente
ni soñar con la ausencia del miedo,
ni protegernos de las diabólicas astucias de los Dioses.

La tormenta se apaciguará, las aguas seguirán su camino,
y las anquilosadas ilusiones de los alces, rescatarán su alegría,
el hombre, por primera vez, ha sido humanidad.

Magdalena Salamanca
Taller de los sábados a las 17.00 h




lunes, 19 de julio de 2010

REVISTA ARTISTAS DEL VÉRTIGO




ENSAYO

Cuando nació,
faltaba un año para su guerra,
la gente no sabía,
que no podría hacer acopio de lagrimas.

Cuando nací,
no hubo más guerra,
los libros se quemaban en primavera,
el odio rompía sin romper,
las avenidas de la memoria.

Al nacer,
las preguntas regresaron a su vocal,
la tristeza levanto sus faldas de arena y tendido.
No había por quien esconderse,
de multitudes que amaban asesinarse
en fotos descoloridas.


Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00




ENSAYO

Es la hora.
En plena pendiente
suelto las letras,
entierro mi cascabel en la muerte,
y miro todos los días posibles.

Sergio Aparicio Erroz




ANULANDO INQUIETUDES

En la profundidad de un abismo,
la furia se personifica
para enredarse entre las almas
que coqueteaban por ahí
y despejar toda duda sobre su ritmo al latir.

Imposible caer en la apatía,
fuimos desgranando los átomos
de un silencio animal
para gritarnos la emoción
de un final inesperado.

En la constante de ir hacia adelante,
descuidamos una idea natural
que tenia que ver con lo bonito,
con la propia levedad del ser.

Caigo antes de caer
por pensar que esta batalla ya estaba ganada
y de esta manera,
fui anulando inquietudes.

Leandro Briscioli





AL OTRO LADO DE LA VERDAD

Te mentiría, si te dijera que sé
lo que hay al otro lado de la verdad.

Máscara, trampa, doblez, quizás nada.
Tal vez, la broma macabra de un bufón,
que hace piruetas en la pista central.

Tampoco sé de dónde viene la verdad,
cuando dicen que sale a la luz.
Tal vez estuvo en una cárcel oscura,
por ese miedo del hombre a saber más.

No sabemos de qué lado estamos ahora,
pero no seamos de verdad, inmutables,
o esos nuevos sabios taxidermistas
nos clavarán un alfiler en el cuerpo.

Antonia López
Taller: Sábados 15:00 hs





EL ENSAYO

Repetir.

Repetir venía a ser
destronar un olor
y girar sobre otra avidez.
Entregar la pulposa claridad
y despejar los átomos elementales,
carne sempiterna buscando
su noche sin mi nombre.

Si aún, presa de mis hijos,
ventilo la aurora para alcanzar
el cierre de una sombra,
controlaré la fuerza de mis cabellos,
vientos salvajes que encadenan
hasta la muerte.

Clémence Loonis
Taller Sábados 17h





VERANO EN MADRID

Verano en Madrid,
sofoco y plenitud
atravesando
pantorrillas de la tarde,
es lo tengo por delante
para que la nueva estación
figure al alcance de mi mano.

En ese itinerario cambio décadas,
solvento presencias inexplicables
y dejo sobreseída, mi madurez
extraviada en enormes disfraces.

Quieres hablar sin máscaras,
sin grabadoras
pero con lazos de seda rústica
que nos lleven a besos y tormentas.

Siempre te atrajo el brillo cambiante del mundo,
el desamparo de los hambrientos
y el revés, hipócrita,
de vampiros
sobre la leche roja de ballenatos.

Y te escuecen el alma,
joyas del tiempo
sin otra sed que tu memoria.

Mientras, el coro de faunos lascivos
se entrega a fuegos artificiales
sobre lechos de mares misteriosos
y un lento idioma indomable,
como posible diálogo de dioses,
recupera huéspedes en burdeles de olvido.

Jaime Icho Kozak
Taller de los Sábados a las 13hs.




EL ENSAYO

Se alegorizan, en cinco partes, los tonos del diapasón,
el verde de tu vestido brilla desde la alcoba,
las luciérnagas coronan la entrada, pero tú,
distraída, disimulando alguna levedad interior,
avanzas arquetípicamente entre las emboscadas.

Magdalena Salamanca



EL ENSAYO

Estoy sentada sobre una piedra
con un libro en las manos.

Cuando levanto los ojos,
una bahía del siglo dieciocho
me muestra otras vidas.

El océano
duerme
tendido sobre el horizonte.

Alrededor de mi cuerpo
el viento
hace giros extraños.

Apenas perceptible,
el aullido de una sirena
me habla de la muerte.

Los otros están en mí
y están en la calle.

Bajo al quiosco
y compro un helado.

Pasaron dos siglos
y las cuatro estaciones,
algo ha cambiado en mí.

Cruz González Cardeñosa
Taller: Sábados 17:00 h

domingo, 11 de julio de 2010

REVISTA ARTISTAS DEL VERTIGO






AL OTRO LADO DE LA VERDAD

Al otro lado de la verdad está la muerte:
súbita, extendida, amada, temida.

Explosión,
que surge del más allá de tu rostro
cuando exige verbos precisos,
suntuoso paraíso de estiércol,
tierra sin pasos.

No es un dedo girando en una noria
ni los pies aligerados
para empezar el vuelo,
son pupilas extraídas de nadie,
voces secas y atroces
surcando la piel.

Tan sensible la cera como tus oídos,
tan tierna la noche que pareciera decir:
derrámate tranquila, escucha, serénate.

Cruz González Cardeñosa
Taller: Sábados 17:00 h








EL OTRO LADO DE LA VERDAD

Las trompetas resuellan eufóricas
acompañando el baile de antifaces
que anuncia una última partida.

¿No veis acaso un foco orientado hacia la noche austral?
No es una fiesta habitual lo que señala,
en su sombra se iza una guirnalda, donde un pueblo
redime la travesía cenagosa tupida por el color de la piel.

Bajo techos oxidados y…
desafiando el ruido de los frontones,
diminutos pies desnudos
dibujan sueños de esperanza
sorteando piruetas, con un balón entre sus alas.

Ana Velasco







Al Otro Lado de la Verdad

Lámparas insatisfechas como túneles,
hacían redonda mi mirada.
Una maraña de huesos estropeados,
asfalto aterciopelado para las mejillas,
imperceptiblemente
se deshacía el fondo del instante.

Unos fríos labios ya no podía sentir,
un sol invisible,
unos pensamientos
que nunca fueron...

Al otro lado de la vida
es donde estamos.


Kepa Ríos Alday





AL OTRO LADO DE LA VERDAD

Una leve caricia que recorre la sombra
ha roto la luz del amanecer, se ha posado en el viento y,
sin decir nada, permanece quieta, solitaria, en su resplandor.

¡Tráeme hasta aquí, el vicioso murmullo de tu latido!
¡Tráeme las flores que coronan la verdad, al otro lado!

Pude gritarte los años que menguan la vida,
pude reducir de nada a todo el sueño, la virtud,
pero tú, amarrado al destino, nunca dejarás tu carácter.

Serán la apacible nobleza, o la terquedad natural de tu persona,
o quizá, la mística audacia del decoro, las que sin pedir perdón,
se alojan, y acongojan la verdadera razón de mi existencia.

Es como una fuerza desconocida, un punto de llegada,
consigna y meta; depósito y señal, almacén de futuro,
alcance o misión; al otro lado de la verdad.

Magdalena Salamanca







EL OTRO LADO DE LA VERDAD

El otro lado de la verdad
no se pudo ocultar en ese encuentro
detonado por los gritos de la lluvia.

Recuerdo esa noche donde
Dios se puso las botas al revés
y salió a caminar por tu cintura
tan cósmica como tu voz.

Bebiste los licores
que la miel fermentó en tus labios,
te sentaste sobre mi pecho
y abandonaste tus latidos en mi memoria.

Esta noche crearé un nuevo silencio
porque la luna me confesó
que llevas tatuada en tu vientre
la fecha de mi muerte.

La verdad, la verdad, nunca existió.

Adrián Castaño
Sábado 15.00 hs






EL OTRO LADO DE LA VERDAD

No es mentira el lado oscuro de la luna,
ni su solaz unigénito y plural.
Porciúncula atadura que a la cadera ata
su destino de centauro y huracán.
La verdad tiene ese estigma de duda
y paradójica respuesta
que hasta tu alma llega hiriéndola.
Es su golpe mortal una certeza
que todo lo gobierna con el enigma de un rayo,
con el temblor de una sonrisa,
iluminando brevemente una infinita oscuridad.

Ruy Henríquez
Taller Sábados 17 h





EL OTRO LADO DE LA VERDAD

Vuelve la caricia,
mezcla de sílabas,
se zambullen las comas.

No hay otro lado del punto.

Clémence Loonis
Taller Sábado 17h







EL OTRO LADO DE LA VERDAD

Gracias a un vicio marcial,
me deslizo,
por la pagina de piel
que es tu nombre.

Por un segundo de laberinto,
si la mirada queda cerrada,
a la seda y el barro.

Por sentarnos detrás,
del olvido y su baile.

Hernán Kozak
Taller de Poesía de los Sábados a las 17.00






VENAS TERRESTRES

Es fundamental
que pueda escribir
mi cuerpo,
lazo de seda
que conduce
al sabor de tu piel.

Así, viajo,
hechizado
por la vehemencia
de nubes,
en instantes inolvidables.

Llego,
a fuerza de besos,
mutaciones
de vidas cambiantes,
a la velocidad
de filtros mágicos
que hacen posible,
más allá de promesas,
nuestras caricias
en la noche de los abrazos.

Es importante,
para mí, dirigir los pies
por la senda
del nácar de lo imprevisto
en perfumes que licuan tiempos,
mareas, plantas oceánicas.

Busco
rastros marinos,
ramificados
en el lecho de la magnolia atemporal.

Es imprescindible
partir del andén
de nuevos días.

Sostener
la insistencia en los desvaríos
y la comunión de la belleza,
de una canción indeleble
en venas terrestres,
ligadas al olvido
en una larga avenida
de madreselvas en flor.


Jaime Icho Kozak
Taller de los Sábados a las 13hs.









LA TRAICIÓN

Fiel a mi propia imagen,
esta rosa que te doy
no destila ningún perfume.
El paisaje que te muestro
es una mano sin líneas.
Mi cuerpo, como esa luna,
te dará la espalda a la noche.

Pero estos árboles sembrados
crecerán, anillo tras anillo,
como en una sucesión de bodas.

Antonia López
Taller: Sábados, 15: 00 hs



domingo, 4 de julio de 2010

SÁBADO 3 DE JULIO DE 2010


A LA SELECCIÓN ESPAÑOLA DE FÚTBOL

La sed
de venganza,
pasados
los cuartos milenios,
no alcanza
para la frente
coronada
de sabanas
y jirafas,
latiendo
en variados
sexos prohibidos.

Cambia
nuestra suerte
y los palos
son un jugador más
en el camino del triunfo.
Te levantas
y un paso nuestro,
es el alzamiento
de los nuevos hombres,
sus avances.

La furia
en movimientos
de fraternidad social
en la piel de toro,
son amados
como restitución
progresiva
de las pasiones primeras.

A trabajar amigos.
Que por verlos jugar
aflojamos el alma
y hasta el bolsillo,
en voces de orgullo
y gritos
como sones de vientos,
estrellas de sangre
sobre corazas de cuero.

Sois vosotros
los que buscábamos,
Campeones de Europa,
el mundo os espera.


Jaime Icho Kozak
Taller de los sábados a las 13hs.







ANULANDO INQUIETUDES

Anulando inquietudes,
hago lo que corresponde.

Rehúso los grifos oxidados;
para calmar la sed,
prefiero ir a la fuente.

No todo vale en la vida,
sin embargo, para vivir,
me sirven muchas cosas.

Si me caigo, me levanto;
ese es el mejor remedio
contra la caída.

Lloro por nada,
pero nada me ahoga.

El sexo no cae;
sin duda, eso me sostiene.

Antonia López
Taller: sábados, 15:00 hs







SONIDO SECO

Aquel sonido seco,
que trae historias de tierra,
permanece como un órgano más
en la garganta,
y al anochecer recuerda,
como arrojaron el cuerpo al disparo,
como las copas de los árboles,
vendieron su cintura de nada,
para no ser centinelas de la muerte.

Aquella noche donde el sueño es metal,
porque los brazos de la memoria,
no pueden taponar las heridas de mañana.
Aquel instante donde el viejo puente de piedra,
levanta con delicadeza uno de sus pies,
para que el agua pueda volver a verle.

Cuentan a quien quiera escucharles,
que hay hombres con forma de hombres,
a los que hace tiempo,
hasta su cadáver en las fiestas,
finge no haberlo conocido nunca.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00






SONIDO SECO

Aquí, que se vea o que se luzca
es cuestión de fiebre en la belleza,
encuentro a todo correr.

Escribo y te suplico
la detención para atrapar el juego,
hasta convertirlo en capricho para el alma.

¡Ay ! Duerme el humo,
se arquea la pulpa labial acústica,
mujer al trote, en silencio, sonido seco.


Clémence Loonis
Taller Sábado 17h