Contador

domingo, 12 de junio de 2011

REVISTA DE SÁBADO 12 DE JUNIO DE 2011





UNA OQUEDAD EN EL ALMA


Es esta piedra que blande mi alma,
ensordecedora, y para siempre
acurruca a la respuesta de la batalla.

Ningún diamante encantador
ha colapsado el cuerpo de la máscara
ni la tregua ha dormido en la inocencia.

Dioses de carne apaciguan la queja en el llanto
acunan el paisaje y no vuelve el grito
extinguiendo así, la vacuna y su manto.

El humo baila una atmósfera
velada por los labios cerrados
que no consiguen trepar a la próxima palabra.


Clémence Loonis
Taller Sábado 17h






AL PARQUE DEL RETIRO


Son tus hojas el verdor de las acacias y sus miedos,
una combinación astral para miradas atónitas
vírgenes extranjeros que te ven nacer y te lloran.

Son tus ojos fuentes de aplausos y tambores
acuarteladas residencias del silencio en la noche
donde se intuye, tu ocre tez, alfombrando las aceras.

Son tus rosas testigos del amor y del odio,
hábiles detectives de lo prohibido
cáliz de amargura en los descansillos de tus sombras.

Emperadores y reyes habitan tus palacios de nada,
ávidas parcelas de aires nuevos; látigos y temblores,
se gestan en la estación de la primavera.

Bésame los vientos al abrigo de una mimosa
hazme canción de plátano o cantinero
sé que tus olmos hacen pléyade para el retiro.

Como tantas veces son carrozas y carruajes
los pies del camino, lluvia para las almas sucias,
coctel de fuego recorriéndote sin verdugo.

Recoge el aroma a eucalipto de tus paredes,
y enciérralo en vástagos y libros,
saca la mano al paso y sigue tu destino.

Magdalena Salamanca




UNA OQUEDAD EN EL ALMA

Oquedad de cuerpo sentimental,
de cenizas engarzadas al vuelo del águila.
Como si una vocal se desmayara
sobre su ombligo con un vestido de ramas.
Como si a una calle recién inaugurada
le incomodaran los hilos de cristal,
que cubren tus manos
sin tierra donde derrumbarse.

Oscuridad de países sin alma,
sin temblor que quiebre su tallo.
Como si lloraran para adentro los dinosaurios,
al intentar distinguir las nubes de su caparazón.
Como si una ventana sin suicidas,
se tambaleara de lado a lado,
recordando aquellos tiempos
donde su vida era mirar el mar.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00







ALREDEDOR DE SUS OJOS

Alrededor de sus ojos,
está permitido
imitar sueños
sublimar pirámides.

Torres de vigía,
alertas
bajo amuletos de guerra
y grandes
mandiles de cuero,
como vestidos imperiales,
para discurrir
acerca de la grandeza.

En contacto con ella,
inventamos
artilugios
a través de los poros,
faltas de ortografía
y silencios
marítimos de la sangre.

Poco a poco,
vamos saliendo
de simulacros de amor
donde intercambiamos
besos
y suspiros espirituales
de monjas en cuclillas,
embotellados.

y, así, en húmedas
sonrisas de extenuación,
libero mis pupilas
y parabólicas trayectorias
de espasmos compartidos.

Jaime Kozak
Taller de los Sábados a las 13 hs.





UNA OQUEDAD EN EL ALMA

Crecí esperando encontrar una respuesta,
una moneda para estrujar en el bolsillo,
para pagar con su fría plata
las serenas alcántaras de la muerte.
Confiaba, sin saber muy bien que lo sabía,
en que vendría un silencio lleno de sentidos,
una satisfacción final a las dudas futuras
y también a las dudas pasadas.

Pero este agujero no se llena,
es un hambre que no calma
ni la salud indescifrable de la risa,
ni el miasma tremebundo de la lágrima.

Toca este vacío con que sufro y vivo,
esta oquedad vital en el motor sensible del alma.
Sangro en cada letra por su herida nona,
como un volcán coronado por su llama.

Toma este temblor, estas palabras.
Son ellas producto de su perpleja nada.

Ruy Henríquez
11 de junio de 2011







UNA OQUEDAD EN EL ALMA

Soles atrapados por silencios acuosos
son agujeros que el tiempo marca en la piel.

Entre las oquedades de mi alma,
saltos de claridad,
salvaje danza apaciguada.

Cruz González Cardeñosa
Taller: Sábados 17:00 h


domingo, 5 de junio de 2011

REVISTA DEL SÁBADO 28 DE MAYO DE 2011


LA INTENSIDAD DEL MOVIMIENTO

Desde el centro del movimiento
como amantes en alta mar
brilla la espesa carne en la orilla.

Antiguos alcoholes, costumbres,
escriben la leyenda que saquea
el tiempo y sus relámpagos.

Busco pluma en la tierra,
restos de bestias quemadas,
alguna mujer
escribiendo su nombre sobre la arena.

La ardiente música
abre ríos de sal hacia el océano,
que entre delirios, trepan las auroras
y sueñan, con no volver.

Vibrantes sollozos
embriagan tu hermosura,
el fango y las caricias
hacen de tus labios
vuelo frenético, atardecer.


Magdalena Salamanca







La intensidad del movimiento.

Ayudada por hilos y aguas

ella

siempre sabe

que van a decir.

Irrumpe

rápida

precisa.

Se turba.

Mayor enterada desea estar.

Los cangrejos

salvan distancias,

cierres de puertas.

Cartas

a pulso de mano

escribe a las madrugadas

para que le amolden el mundo.

Da el primer paso.

El después
ya
no existe.

Juan Francisco González-Díaz





DESCANSANDO EN MI REGAZO

Perdido entre letras
descansas en mi regazo.
Los susurros nocturnos
recuerdan amores por venir.

Ninguna superficie
se desliza ajena
al eco de voces
que se acercan.

Vagas
entrecruzados laberintos,
pactos de sangre
más allá del aliento.

Eres la medida
de agitaciones
incubadas en el mar.

Descifrando cuerpos,
resucitas
con finos unguentos
y aceites de oriente.

A cinco brazas de profundidad,
cruzas lechos de juncos
bajo el refugio
del impulso de mis latidos:
límite espectral del vuelo.

Jaime Kozak
Taller de los Sábados a las 13 hs.





LA INTENSIDAD DEL MOVIMIENTO

Desapacible en su soledad,
pragmático al contar los minutos,
desdibujado de cuerpo y sombra.

Como un viento de montañas de charol,
o un ave sin lugar para el descanso.
Como la frase de una enamorado
que no tuviera quien pronunciarla,
o varios precipicios en fuga
sin nombre para sus avenidas.

El temple antes del disparo,
el eco preparado para el golpe,
la sangre que adivina nuevos caminos.


Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00




LA INTENSIDAD DEL MOVIMIENTO

Éramos felices bajo la lluvia en primavera.
El calor circulando sobre nuestras cabezas,
los grandes torrentes inesperados,
la riada de pétalos temblando bajo las delicadas camisas,
las faldas saludando con sus alas transparentes
el vigor de nuestros órganos.

Parecía que acabáramos de despertar
de un larguísimo letargo.
Siempre iguales a nosotros mismos,
idénticos a la soledad o al círculo exacto,
puntuales como un perro ante su plato.

Pero la intensidad del movimiento,
la ciudad rompiéndose en cristales
sobre un fondo de plata,
esta ambición de hacer justicia por mi mano,
me animó a beber un poco de este licor,
de este embriagador néctar conjugado.

Trepé desnudo, plural,
duplicándome en los hilos de este canto.
Ceñí tu cintura con mi brazo,
para cambiar de rumbo,
para llenar de sentidos
este viento inesperado.

Ruy Henríquez







LA INTENSIDAD DEL MOVIMIENTO

Jamás la intensidad del movimiento
fue testigo presencial
de la ternura acontecida.

Mientras nos movíamos
las palabras vibraban
produciendo humanidad.

La intensidad estaba en el futuro,
años, siglos... el tiempo
en nuestros versos.

Cruz González Cardeñosa
Taller: Sábados 17:00 h






LA INTENSIDAD DEL MOVIMIENTO

Manos abiertas por todas partes
blanqueaban el horizonte,
saludaban al viento,
se anudaban ante el oleaje .

Intentos de destierro se volvían,
mar adentro, un continuo
retorno a la tierra.

Ante la intensidad del movimiento,
sus miradas se detuvieron

Saciados del horror, no encontraron
ni una palabra que llevarse a la boca.

Antonia López
Taller: sábado, 16 hr







LA INTENSIDAD DEL MOVIMIENTO

La intensidad del movimiento
brota en ondulación callada sedienta de evolución,
bajo la atracción de la corriente nuevos átomos de vehemencia
se van ensamblando en un baile imparable.
Impetuosa, se aleja en un silencio la masa oceánica
para reavivarse en un rugido envolvente
salpicando los diptongos de energía,
destruyendo la quietud de una arena apocada.
El arrebato transporta fresca sal y nueva vida
sobre fósiles criterios.

Ana Velasco
Taller: Sábados 16h.


domingo, 22 de mayo de 2011

REVISTA DEL SÁBADO 21 DE MAYO DE 2011





DESCANSANDO EN MI REGAZO

Te veo ahí, descansando en mi regazo,
como un cachorro de ojos de nieve y piel de primavera
y siento la necia virtud de amarte
dibujada en tres realidades distintas,
que se propagan en despedidas,
como lumbres que se tienden en infinitud
sobre la desierta rama del espacio.

Escucho tu aroma a poniente como puñal
que hace sombra en travesías que exhuman,
con el aplauso de la máquina, la mejilla del universo.
Mezclados en el mañana habitas la tierra,
en olas de días rodeando débiles texturas,
de libros que se deshacen, clamando un final.

Genocidio atestiguado que concede negros vientos,
que alzan banderas de fechas, lanzadas por Dios.
Grabados entre las sienes, refluyen maratones de odio,
que anuncian treguas donde contemplo esbeltas penumbras,
ácidas metamorfosis estrenadas para la ocasión.
La vida es un telón de sueño, adelantado de la muerte.

Magdalena Salamanca





Descansando en mi regazo.

Enervado.
Hecho un papel de fumar
y sin poder volver la cabeza
desentona.
La garganta no alcanza.
No escuchas.
Has extraviado la ruta.
El sesionar de los cónclaves
destroza los teléfonos.
Nadie escucha.
Por ti preguntan las ausencias
que no abren las puertas.
Es angustiosamente sola
la soledad.
Con las manos fabrico los caminos.
Las entradas.
La pubertad retorna
frustrante.
El rumor de la risa
ronda
orea
en las crecidas veredas.
Húmedos
los ángulos
claman de deseos.
Duele
el no tocarte.

Juan Francisco González-Díaz







OTRAS PASIONES

De fuerzas poderosas
hablamos,
gestadas
en las cimas del futuro
y los pasos
precipitados de la tarde,
en bello estilo
inundando la pleura.

Sostuve
la crudeza,
sin nombre
de tu olor,
guiándome
en la oscuridad.

Laberintos
en páginas vacías,
bordeando
pieles renovadas.

Hablamos
lenguas de Babel,
y en mis ojos
-como láminas flexibles-
despierta
el olor
de la menta
en la ciudad,
irrevocable olvido.

Es lo mejor
que puede hacerse
con las horas
inconciliables,
frente a las grandes crecidas
y la particular
visión de las cosas.

Jaime Kozak
Taller de las 13 hs.






DESCANSANDO EN MI REGAZO

De tanto estudiar a su enemigo,
confundieron los espejos que la tristeza,
amamanto en sus músculos gastados.

De tanto olvidar, de jugar
sin importarles el juego,
fueron cadáveres de rostros sin señas.


De tantas letras de cartón
quemándose entre sus dedos,
se convirtieron en fotografías
sin voz ni recuerdos.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00




DESCANZANDO EN MI REGAZO


Viento de patíbulo.
¡Levanta las manos y escribe!

El cuerpo no ha de temblar por un papel.
¡Despide al milagro y extraña el corazón de la fruta!

Velocidad de paisajes en la libertad.
¡Vive y tumba las estrellas junto a la transparencia!

Agua y dado entretejen el latido rebelde.
¡Arroja tierra y recorre las preguntas!

Mensajero del futuro confía en el regazo.
¡Palpa el tiempo y acomódate en el aire!


Clémence Loonis
Taller Sábado 17h






ALGÚN DÍA ES HOY

Algún día,
vendrá la herida
entre alcoholes y especias
a buscar las palabras
que dejaron sobre la mesa,
aquellas aguas,
que no se pudieron navegar.

Las cabezas en alto,
como ofrendas
que miles de almas
entregaron al trabajo.

Cuerpos donde descansar,
decían las frías baldosas del reloj,
a cero kilómetros de los corazones.

Nuestros pies
se posaron sobre las voces
que un alérgico discurso
convirtió en historia,
la vieja modernidad.

Los brazos que se alzan,
no se rompen,
las manos que se agitan
son la fuerza de la libertad.

Los trapos que cuelgan
de las miradas de Madrid
son las vendas que cayeron
de los ojos de tantos abuelos,
que, hoy, son el alma de nuestra juventud.

Adrián Castaño
Sábado 16.00 hs




DESCANSANDO EN MI REGAZO

Abre la noche su desesperación
de madre a punto de perder
el blanco crediticio de la primera edad.

Cae su manto sobre los esteros
y el día nos despierta en otro cuerpo.

Descansando en mi regazo
eres la claridad de mis ojos.

Cuando te vas, me visto de palabras
y no te recuerdo.

Cruz González Cardeñosa
Taller: Sábados 17:00 h




…HASTA QUE BAJE LA MAREA

Que la vida no sea
una contienda banal,
ni tu mano un puño que se cierra
hasta destruir las semillas.

Que los surcos no se aneguen
con el llanto baldío,
ni anden tus pies desparejos.

El sol siempre se hace público
en las playas, cuando los caballos
sin frente mueren en la orilla.

Descansando en mi regazo,
eres libre
hasta que baje la marea.

Antonia López

domingo, 15 de mayo de 2011

REVISTA DEL SÁBADO 14 DE MAYO DE 2011




OTRAS PASIONES

Las pasiones se recubren de otras pasiones
que como fuentes abiertas al mar,
brotan atropelladamente
para mezclarse en ese infinito de luz.

Son los ojos de las ansias,
como epopéyicos estambres de terciopelo,
como caricia permanente
que se cierne tenaz y desafiante
ante lo amado.

Las otras pasiones, las de color acuoso,
reverberan y se van,
y en esa huída
cabalgan sobre las vocales por noches enteras,
sacian de calor al sol, aunque se esconda,
aunque no nos deje vernos entre sibilas,
aunque su luz ciegue, por siempre, la nostalgia.

Hay llanuras más pobladas que las pasiones del alma,
en ellas habitan los cristales viejos
y los infiernos humeantes de la niñez.
Vagan desnudas en la penumbra,
pernoctan en el desconcierto de las sinagogas,
salvajes sombras, que escoltan su destino.


Magdalena Salamanca






OTRAS PASIONES


Balbuceos debajo del agua
alternando conversación y ataduras de vapor.

A veces, el alma tomaba de sus muñecas
una marea súbita que acariciaba la fórmula
dando aletazos por si alguien se inmiscuyese
en la sonata del fuego.

Pero nada, la ceniza no contestaba.

Habíamos invitado la fuerza fantasmal
y cada uno volvía a la cohesión
apretando las raíces del invierno
como si de una puerta se tratase.

Risas aposentadas en un cuerpo de simulacros,
insistente, la certeza no dormía sola.
Más allá, lo invisible sustraía la habitación de la noche.


Clémence Loonis
Taller Sábado 17h






OTRAS PASIONES

Del amanecer que descarta los sueños,
se burlan mis manos despiertas.
La noche las protegió del brillo
que empaña los triunfos.

¡Que se queden en su espejo
las miradas que se dejan atrapar!

Algunos días nacen de las hebras
de un sueño, tejido para que volaran.

Antonia López
Taller: sábado 16 hs





OTRAS PASIONES

Otras pasiones viven en el cuerpo,
tropelías arden con violencia por el recorrido del pensamiento.
Milimétricamente incalculadas,
tienen su propio lenguaje.
Otras pasiones con su propia moral,
estallan en el oasis salvaje del ser,
ese que todos llevamos dentro.
Abandonarse en el verso,
es un precio para alcanzar la libertad,
diezmando la cosecha ideológica de las torres,
que dirigen el cosmos reducido del alma.


Montserrat Gómez Plaza



OTRAS PASIONES

Sólo envejezco
cuando tus ojos de mármol
escriben sobre mí
los latidos y el epitafio,
de un nuevo corazón.

El nombre de aquella tribu
que dudaba en cada movimiento
resucitando a los vivos,
fue el nombre que la guerra adoptó para mi.

Usábamos las mortajas
con mi única parte muerta,
justo ahí, donde lo blanco
se mezcla con lo blanco
y donde el sexo
comenzaba a desfigurarse en tu rostro.

Nos atragantamos con las nubes
en ese vuelo que nunca existió,
y los pilares que sostenían mi nombre
fueron rompiéndose sobre tu boca,
dejando un silencio lleno de palabras,
para volver a morir.

Adrián Castaño
Sábado 16.00 hs.



OTRAS PASIONES

La habitación del crimen,
pese a la violencia del interrogatorio,
mordía el frió bloque de silencio,
y se dejaba fotografiar los hilos de sangre,
que desde sus dientes comenzaban
el exilio hacia el cuello.

La criada húngara,
el vendedor de periódicos,
el almacén donde descansan las gaviotas,
el cuidador de las rodillas del suelo,
y una caja pequeña con toneladas de nieve,
se sentaron fuera,
debajo de la única silla
que resistía el llanto.

La suerte hablo con el último beso,
quien llamo al hombre de verde,
ese que hace quince años que vivía en la misma tarde,
ese que cuando niño jugando entre los árboles en el bar,
vio como su inocencia se detenía de golpe,
al escuchar el disparo que aún no se había producido.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00








OTRAS PASIONES

Algún amor entre la herrumbre,
y desordenadas voces
encendiendo la llama del futuro
vendrán a distorsionar
pupilas ensangrentadas por el dolor.

Cruz González Cardeñosa
Taller: Sábados 17:00 h





OTRAS PASIONES

Vendrán otras pasiones
y nos envolverán los soles
que quemaron nuestros cuerpos
al compás de antiguos oleajes.

No detengas ese golpe,
ese entrechocar de músculos
y huesos aún inmóviles.

No reniegues del que se anticipa
volviendo del mañana,
saludándote
como si no te conociera.

Abrázale tú
con tu distancia coralina,
con tu ajuar de púrpura ignorancia.

Dile que por primera vez alguien te mira,
como mujer o como hombre que se parte en dos,
como el que nada sabe de lo que es capaz
cuando se deja arrastrar por otras pasiones
aún desconocidas.

Ruy Henríquez
14 de mayo de 2011







OTRAS PASIONES

El horno se detiene. Reanuda
su marcha insignificante
accionado por otras pasiones.
El viejo aparato de calentar lágrimas,
la estufa soñolienta
se avería apasionadamente;
se distingue del mundo
como si fuera posible.
El deteriorado sentimiento
que nos ofrece esta máquina
de herrumbrosas entrañas,
este sucio radiador
con lasciva sonrisa permanente,
llamea inflamado ardiendo
en un rincón
con otras pasiones.


Kepa Ríos Alday










NADIE SE PREOCUPE

Nadie se preocupe
de cienos activos,
finos limos
donde se extenúa
tu amor extremo,
reconquistado.

Investido en comienzos,
rodeado
de prerrogativas
y títulos
con derechos,
permanezco
en límites
y piedras,
el pie en tierra,
desplegando risas.

Enjambres
de tiempos
llaman a mi puerta,
con manos
elegidas
en combates
por el placer
de los desniveles.

Sueño
el peso exacto
de tu gesto
encontrando
restos marinos,
superficies
de belleza
orientada
sobre finos cristales.

Después,
la resaca,
viajes
a soles interiores.

Jaime Kozak
taller de las 13hs.




OTRAS PASIONES

En el colchón de sus sueños
la inquieta joven
no puede tener
enhiesta
lo que tanto desea.
Del fondo del vetusto caserón
hacia la calle
corre una antorcha.
Atraviesa el redondel de bolas de cristal
de unos niños que persisten en atajar el sol.
En los rojos del humo
los crujientes resplandores
de la díscola muchacha
le levantan la falda.

Juan Francisco González-Díaz



OTRAS PASIONES

Sobre una tierra extenuada,
el aguacero recoge las lágrimas desprendidas
por la gravedad de un cometa asustado.
Las cornisas gritan ante un cesto de nubes.

El desorden arranca las pasiones instaladas en un futuro
hacia el crisol de un viento pretérito
sorprendido por el crujir de una dolomita.

Un frenesí quedó enterrado bajo el pliego del destino,
su hendidura desesperada arroja la queja en el hado
mientras los pasos se van perdiendo en el frío de la noche.

Sin aliento no hay vida, lleva germen de esporas,
para forjar los dinteles de sueños fragmentados.
En un jardín rociado con los versos del poeta
se siembra entusiasmo para una nueva cosecha.

Ana Velasco







OTRAS PASIONES

A veces, cuando se encauza el río,
la orilla pide a gritos volver
para poder aparecer otra vez en escena.

Bordes imposibles de un tiempo que no pasó,
arrastran tempestades agónicas de dolor,
de llantos y pieles,
de locuras y odios.

Posiblemente no sepa quién sos,
o tal vez ni siquiera sé quien fuiste,
mas, sin embargo,
recorro los caminos olvidados
que traen una nueva marea,
la cúspide imposible de tus labios.

Hoy,
me dejaré caer sobre la ola,
para poder sentir el movimiento
y, en ese impulso frenético,
encontrar otras pasiones.


LEANDRO BRISCIOLI

domingo, 8 de mayo de 2011

REVISTA DEL SÁBADO 7 DE MAYO DE 2011





MILLONES DE PERSONAS

Con la realidad esquivando el eco de las caricias,
rodeado de millones de nadie,
sin destino al que quemar las pupilas,
bajé a lo alto del abismo.
Sin ninguna seguridad aparente,
ate los libros leídos, lo poco escrito ,
conseguí olvidar mi cuerpo a ciertas frases.
Primero un balbuceo, una carta de amor,
una despedida, un discurso donde contaba
la violencia que sentí al escuchar la lentitud
de mis pasos entre las sórdidas montañas de ceniza.
Ya no podía confiar en las coartadas
nacidas de la desesperación.
El jurado rompiendo su protocolo de siglos,
con un gesto de precoz alegría,
me condenaría a continuar
en la hoguera de los niños que caminaban muertos
añorando la guillotina que los liberaría.

Hernán Kozak
Taller de los Sábados a las 17.00





ANTES DE QUE PUDIERA

Antes de que pudiera
suspirar largo,
hablar
de toques de queda,
te encuentro
en algún gesto íntimo,
mientras cierro
el pestillo de la noche.

Primero fue
la cabeza envenenada
alrededor de tu cintura.

Después,
varias primaveras
vieron
la resurrección
del desierto
y el espíritu llano,
de un estrecho cauce
para nubes de pájaros.

Escucho
tu sonora
vena angelical,
la iluminación de músicas
guiando pasos
de espladas negras,
como potros trotando
planos perfectos.

Fuera de la ciudad,
en medio del oleaje
de brazos y frentes,
sin desafinar,
la leyenda de arena,
cambia mi voz.

Jaime Kozak
Taller de los sábados a las 13 hs.






MILLONES DE PERSONAS

En la orilla de la palabra
surge, sagradamente, como aurora fugaz,
una huella dibujada por tus ojos.

Un salto completo alcanza el frenesí
y la navegación, cazando manos,
calienta el fugitivo sentido.

Quiere brillar en tu extensión
Quiere vivir en una cintura hecha de ti
por el visible labio que emerge del viento encendido.

Alumbro mi corazón con el candor del vuelo
y arrastrada por los cielos
veo millones de personas sin tu nombre.

¡Ay! Pasaste por mi vida y te quedaste.
Pasa entonces por el azul viviente
y rasca la desnudez como si de una sombra se tratase.

Clémence Loonis
Taller sábado 17h








CON ANGUSTIA VAMOS TIRANDO


La rueda primera, busca,
y mi cuerpo llama a su conducto.
Esa lealtad es fértil
y aprueba los tejidos del intercambio.

El tiempo no es pedir,
pero me he vestido con el andamio
donde naces cada vez
y donde muere de prisa el amuleto.

Duermo y la sombra busca su sangre
confiando en la voz que agita el temblor.

Clémence Loonis
Taller sábado 17h








MILLONES DE PERSONAS

Rugen y caminan como gigantes de cuento
por un mundo de ficción.
Se anuncian entre ventanas
como héroes sin condena
que sudan la furia de la excarcelación,

Son la pletórica argucia del siglo,
la barbarie y su desolación.
Las calles escudriñan escondites
huyendo de su temblor.

Caminan firmes hacia el vacío
ausentes de sí,
como si su sino fuera maldecir
los tiempos que aun están por venir.

Nubla la mente mutilada
que plácida y confortable,
se desintegra sin humanidad
y entrecruza en su consuelo
una vida pobre de solemnidad.

Magdalena Salamanca






POEMA LIBRE

Almohada de tus sueños
reinvento la distancia
y descompongo los vicios del pasado
en hálitos de plenitud.

Aprovecho el atardecer
nacido del virtuoso oleaje,
para abrazar el jazmín de tu cuello,
la fragancia táctil de rostro.

Veo precipitar tu rigor sobre mi piel
venganza acuífera para los dioses.

Desbandas de días se desprenden de las nubes
escriben tu nombre sobre la noche,
mientras las estrellas aturden su quietud.


Magdalena Salamanca






MILLONES DE PERSONAS

Por la carretera del norte,
me dejo llevar
a la parte más lenta de tus ojos.

Le advertí a mi locura
sobre los molinos de viento,
pero tu piel
era la única ruta de mi cordura.

Llegué a destino
y comencé a caminar
por la cornisa de tus labios,
el huracán de noches
destierra nuestras miradas,
cómplice de un roto infinito
que me sumerge al sur de tu nombre.

Voces en las palmas de mi mano
rasguñan las heridas
del viejo pentagrama,
que sujeta las notas
volcadas por los cuerpos,
en aquella noche donde la fiebre, voló.

Adrián Castaño
Sábado 16.00 hs







MILLONES DE PERSONAS

Luz sobre el mar.
Rescoldos de nubes
sobre la tierra.

Reducido el mundo
a un átomo
miradas de asombro
sopesan el horror.

Turbios ojos
alimentan la barbarie
mientras mi corazón
sonríe
ante la ternura
de su nacer.

Cruz González Cardeñosa
Taller: Sábados 17:00 h






AMO TUS RUGIDOS

Amo tus rugidos cuando me hacen inestable
y siento que volar es simplemente un paso más
hacia ningún lugar.

Inquietante abertura sin nombre,
deseo que tu roce se caiga sobre mí
y, en ese momento,
comerme el abecedario
para tratar de comprender nada.

Sobre tus sábanas,
el aire que entra mueve los limites invencibles
que provoca tu mirada al caerse sobre mí.

Amo tus rugidos,
y a partir de este momento
cambiaré de dirección para hacerlo posible.

LEANDRO BRISCIOLI






MILLONES DE PERSONAS

Decae una idea del futuro que a veces
se madura sola y, en ese instante,
lo humano queda expuesto en el desierto
del olvido, la llama universal del grito
que antes de nacer,
ya estaba pervertido.

Nunca se lo dije,
pero algunos silencios hablan de mí
y hacen que la atmósfera
se convierta en una pequeña escena de cine.

Se pasan las horas,
el aire se queda quieto,
mi respiración se va mutando en otra cosa
y la aurora que desprende mis manos,
muere otra vez entre sus propias cadenas,
lo que algún día pueda alcanzar.

Son millones de personas las que habitan en mí
y hoy decido, cantarle un tango a todos.

LEANDRO BRISCIOLI






AMO TUS RUGIDOS

¿Dónde te escondes, Euro?
Tus rugidos son añoranza de madrugadas inciertas.
No cubras tu rencor por la plagia de tu nombre,
tampoco busques al impostor,
algo tuvo que ver Céfiro en el asunto
aunque fueron los dioses del dinero los que sellaron el pacto,
el objetivo era la detracción a los incautos.
Tintinean metales en tu ánfora quebrada
vacía de hálito por la resaca del misántropo.
Brama como león alado, salta del pedestal
y recoge esa corona enarbolado por un cuarto de solapa.

Ana Velasco
Taller: sábados 16h.






MILLONES DE PERSONAS

Destinadas a no conocerse,
millones de personas,
de común acuerdo,
se abrazan por estadística
y escriben las páginas
de un expediente ciego.

Por asuntos generales
de destino incierto,
millones de personas,
civilmente registradas,
ignoran la letra inicial
del nombre que cifra su dolor.

Antonia López
Taller: sábados, 16 hs